martes, 24 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 4° (Conclusión)

 





RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 4° — Acción antimasónica.

 

Conclusión.

 

   Sentado el principio de que toda organización y acción antimasónicas deben ser inspiradas por las enseñanzas y consejos de la Santa Sede, principalmente por los que se contienen en la Encíclica Humanum Genus, el primer Congreso Antimasónico Internacional adopta como fundamento el siguiente estatuto.

 

Estatuto fundamental de la organización antimasónica.

 

   1°. El Consejo Directivo General de la Unión Antimasónica universal, fundado en Roma el 20 de Septiembre de 1893 con la aprobación de la Santa Sede, será, a partir desde el presente Congreso de Trento, el centro único de todas las agrupaciones antimasónicas católicas, háyanse establecido como sociedades o comités aislados, o funcionen como ligas o federaciones.

   2°.  Toda agrupación antimasónica católica someterá sus reglamentos particulares a la autoridad diocesana y aceptará en cualquier circunstancia sus advertencias y sus consejos.

 

   Las sociedades o comités que funcionan aisladamente lo mismo que las ligas o federaciones, desde el momento en que hayan satisfecho las condiciones arriba mencionadas, serán reconocidas por el Consejo Directivo General de la Unión Antimasónica Universal como colaboradores a la acción común ordenada por la Santa Sede.

   3°. Las sociedades o comités que funcionan separadamente después de reconocidos en el sentido indicado, e igualmente los consejos centrales de las ligas o federaciones mantendrán relaciones constantes con el comité central de la Unión Antimasónica que exista en su respectivo país.

   4°. En toda sociedad o comité de los que funcionan separadamente, lo mismo que en el Consejo Central de las ligas o federaciones, habrá un delegado que represente al Comité Central de la Unión Antimasónica Universal, y toda sociedad o liga reconocida por la Unión Antimasónica Universal deberá tener un delegado que la represente en el Comité Central de la Unión.

   5 ° El Consejo General Directivo de la Unión Antimasónica Universal es el único encargado de convocar Congresos Antimasónicos Internacionales Las sociedades o comités, las ligas o federaciones que funcionen con arreglo a las condiciones establecidas en el presente estatuto, tendrán derecho a tomar parte en estos Congresos por medio de sus representantes, con el título de miembros activos, conformándose con las condiciones generales fijadas por el susodicho Consejo Directivo.

 

Comités.

 

   Considerando que es una necesidad principal e ineludible para la organización antimasónica la formación Inmediata del mayor número posible de comités antimasónicos en todas las partes del mundo donde la masonería ejerce su malhechora actividad:

   Considerando que los miembros del Congreso de Trento son por derecho y de hecho, en virtud de los conocimientos y del Impulso que han recibido en este Congreso, los iniciadores naturales de los susodichos comités, en cuanto está de su parte, se comprometen a organizar, después que hayan regresado a su patria y en un plazo que no excederá de seis meses, el mayor número posible de estos comités, y después de haber obtenido la aprobación de los mismos de sus respectivos Obispos, a informar sin tardanza al Consejo Directivo general de Roma para recibir de él las Instrucciones oportunas.

 

Prensa antimasónica.

 

   El Congreso acuerda que no contentándose con recordar la obligación general de los católicos de proteger y ayudar su prensa y rechazar la que está en manos de la masonería, se multipliquen en todas partes los folletos y hojas de propaganda populares en forma de catecismo contra la masonería, y que se distribuyan profusamente de la manera más fácil que sea posible para uso e instrucción del pueblo.

   Estas publicaciones deberán ser aprobadas por la autoridad eclesiástica.    Todas las afirmaciones que se refieran a los crímenes de la francmasonería deberán apoyarse en las declaraciones que hayan hecho los mismos masones.

   El Congreso acuerda que a cargo de la Unión Antimasónica se funden nuevos periódicos católicos internacionales, escritos en francés, con el fin de procurar en todos los países la conservación del orden social y oponerlos a la masonería. Aprueba la proposición presentada para fundar en Viena El Conservador europeo, órgano de la Unión Antimasónica Universal y de sus comités de Austria-Hungría.

   El Congreso aplaude todas las obras y sociedades existentes contra la prensa pornográfica o que de alguna manera favorecen la moralidad pública, e invita a todos sus miembros a sostenerlas con todas sus fuerzas, recordándoles que la masonería vive de corrupción.

   El Congreso aprueba el proyecto de establecer en Roma una comisión de estudios, encargada de reunir documentos auténticos e informes exactos sobre la masonería, con un registro especial para los masones más conspicuos, con el fin de demostrar hasta la evidencia que tenemos pruebas de todo lo que afirmamos y proporcionar a la prensa católica los elementos más eficaces y más oportunos para luchar contra la masonería.

 

Calumnias contra las Órdenes religiosas.

 

   El Congreso declara que atacar a las Órdenes religiosas, y especialmente a la Compañía de Jesús, que ha sido siempre el blanco preferido por la masonería, es hacer propaganda masónica.

   El Congreso hace votos para que los periodistas católicos consideren como un deber suyo e imprescindible el salir a la defensa de las Órdenes religiosas calumniadas, aun cuando la calumnia no atente contra la parte esencial de la vida religiosa. Para hacerlo así demostrarán que todas las calumnias que se propagan hoy contra la Compañía de Jesús y sus enseñanzas, son las mismas que se inventaron en el siglo pasado y cuya falsedad ha sido ya plenamente demostrada.

 

Enseñanza universitaria

.

   El Congreso aplaude la organización de uniones y asociaciones católicas en las Universidades, y hace votos para que se funden en todas partes, a fin de que la juventud encuentre en ellas un centro de propaganda de ideas cristianas en oposición a las ideas anticristianas propagadas en las Universidades laicas y sostenidas en círculos y asociaciones universitarias de origen masónico.

 

Ejército.

 

   El Congreso aplaude las instituciones que tienen por objeto la educación cristiana de los soldados, y hace votos para que semejantes instituciones se establezcan en todas partes.

 

Masones convertidos.

 

   El Congreso desea que los masones convertidos se pongan en relación con los comités antimasónicos de sus respectivos países para ayudarles a conocer los proyectos y los secretos de la secta.

 

Obras particulares.

 

   El Congreso acuerda que cuando se establezca una obra con apariencias masónicas o con tendencias a propagar el mal, se esfuercen los católicos en suplantarla con una acción tan perseverante y enérgica como la de los masones; y si no les fuese posible tomarles la delantera, lo cual, sin duda alguna, sería preferible, intervenir por lo menos la obra debida a la iniciativa de los masones.

 

Poderes públicos.

 

   El Congreso aplaude la iniciativa tomada por los católicos de Granada, y felicita al diputado Sr. Vázquez de Mella, que presentó a las Cortes su valiente exposición, pidiendo, según refieren los periódicos católicos, que la masonería sea declarada ILEGAL, FACCIOSA Y TRAIDORA A LA PATRIA, y que los francmasones sean separados de los empleos públicos; que se deroguen las leyes que aun indirectamente favorecen la propaganda antirreligiosa y subversiva, e igualmente que el gobierno apoye y facilite todo lo que reclama la defensa del Catolicismo, para evitar las desgracias que ha ocasionado y ocasiona todos los días la masonería.

   El Congreso desea que los electores católicos de las naciones donde esté en vigor el régimen parlamentario, y en donde nada les impide ir a las urnas políticas, exijan de sus propios diputados la promesa moral de provocar una deliberación en el indicado sentido, y que en Italia, donde por razones de un orden superior y por obediencia al Soberano Pontífice, no pueden acudir a las urnas políticas, el comité antimasónico de Roma se encargue de promover una petición parecida por parte de los católicos que tienen derecho a la elección política.

 

La mujer en la acción antimasónica.

 

   El Congreso, considerando: 1.°, la nobilísima misión de la mujer en la sociedad; 2.°, la conveniencia de ofrecerle un modelo de virtud y de heroísmo; 3.°—, que la venerable Juana de Arco ha sido propuesta en nuestros días por el Padre Santo a la admiración y veneración del mundo católico: hace votos para que la mujer tome parte en la acción antimasónica; para que se difunda por medio de la prensa la vida de Juana de Arco, y para que las mujeres católicas dirijan particulares instancias a la Santa Sede con el fin de apresurar la beatificación de esta santa heroína que tan grande influencia ha ejercido en la conversión de los francmasones.

 

Para los congresistas.

 

   El Congreso acuerda imprimir y distribuir solamente entre los congresistas la lista de todos los miembros que han asistido al mismo con su dirección, a fin de que después de haberse conocido y trabajado juntos en Trento puedan en lo sucesivo continuar sus relaciones.

 

Declaración fundamental.

 

   Considerando que el Padre Santo, en el Breve dirigido al señor Comendador Alliata recomienda al Congreso que al tomar sus acuerdos se ajuste a las reglas trazadas en las Encíclicas apostólicas que se citan en el mismo Breve: El Congreso declara formalmente que ha tomado por regla y fundamento de sus resoluciones las referidas Encíclicas y no se ha apoyado en documentos de autoridad privada.

 

“Publicación concluida”

 

 

domingo, 8 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 3°

 







RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 3° — Oración.

 

   1°. Considerando que son hoy más necesarios que nunca los auxilios del Espíritu Santo, para que los católicos tengan la fuerza necesaria para luchar contra la francmasonería, y con el fin de alcanzar la luz y la gracia de la conversión a las almas pervertidas por la secta, el primer Congreso Antimasónico recomienda la obra denominada «Milicia del Espíritu Santo», en el sentido y condiciones en que ha sido aprobada por la Santa Sede.

   2°. Considerando que la lucha contra la masonería es ya universal y que todo cristiano tiene el deber de defenderse de los ataques de la secta y combatir contra ella, considerando que la Confirmación es el Sacramento que nos hace soldados de Cristo, el Congreso propone que los niños que han de ser confirmados y los padrinos de la Confirmación sean instruidos especialmente en lo que se refiere al Espíritu Santo y a las gracias que para combatir nos confiere este Sacramento.

   3°. Considerando que la obra de la Adoración Reparadora internacional establecida en Roma, tanto por las aprobaciones pontificias que ha obtenido, como por su universalidad constituye una de las obras más importantes de reparación de los sacrilegios masónicos; el Congreso propone que todas las personas dedicadas a obras de oración que tengan por objeto la reparación de los sacrilegios masónicos y la conversión de los francmasones y especialmente la Adoración cotidiana del Santísimo Sacramento instituida en Turín, sean invitadas a afiliarse a la susodicha obra en la medida en que lo permitan las reglas de la Iglesia, a fin de participar de sus indulgencias y unirse a su acción universal.

   4°.  Considerando que la obra de las Misas cotidianas y de los días de reparación por los sacrificios masónicos y para la conversión de los francmasones es absolutamente necesaria para impedir los progresos de la secta, el Congreso desea que esta obra, fundada en Francia y extendida por otras naciones, se propague y forme como el medio principal y más eficaz de la acción antimasónica.

   5°. El Congreso recomienda también la Pía Unión del Santísimo Crucifijo para la conversión de los sectarios, establecida en Verona por el Emmo. Sr. Cardenal De Canossa. Igualmente recomienda todas las obras de oración análoga, acomodada a las tradiciones y necesidades de cada región, señalando especialmente como muy eficaz por razón de su fin y de sus medios de acción, el Apostolado de la Oración.

   6°. El Congreso ruega al Consejo central de la unión antimasónica de Roma que adopte una fórmula de oración común para todos los miembros de la Unión Antimasónica Internacional.

   7°. Deseando este Congreso conformarse con los deseos y órdenes de Su Santidad, y reconociendo la indudable importancia que tiene contra los manejos de la francmasonería la fórmula especial de exorcismos, publicada y enriquecida con indulgencias el 18 de Mayo de 1890, suplica respetuosamente a los Rdos. Sres. Obispos y ruega a todos los Sacerdotes que procuren la difusión y la práctica frecuente del mencionado exorcismo directamente instituido contra la secta satánica.

   8°. El Congreso recomienda y espera la generalización de una práctica que ya está en uso en algunas diócesis, esto es, comprometerse formalmente a no pertenecer jamás a ninguna sociedad secreta, después de la renovación de las promesas del bautismo, que se hace el día de la primera Comunión, conforme a los repetidos consejos de la Santa Sede.

   9°. El Congreso, respondiendo al roto unánime de sus miembros, declara oficialmente que la obra de los Congresos antimasónicos y todas las obras antimasónicas que dependan del Consejo Central de Roma se consagren en adelante al Sagrado Corazón de Jesús, y desea que las banderas de todas las asociaciones católicas antimasónicas ostenten como emblema el Sagrado Corazón en medio de la Cruz.

 

jueves, 5 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 2°

 




RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 2° — Acción Masónica.

 

   El primer Congreso Antimasónico Internacional declara estar plenamente convencido de los extremos siguientes:

 

   1°. La francmasonería es una secta religiosa y maniquea, y la última palabra de sus secretos y de sus misterios es el culto de Lucifer o Satanás, adorado en las Tras-logias como el Dios Bueno en oposición al Dios de los católicos a quien, los iniciados blasfemadores, llaman el Dios malo.

   2°. El demonio, inspirador de las sectas masónicas, conociendo que no conseguirá jamás que le adoren directamente la mayor parte de los hombres, trata de sembrar en las almas por medio de la francmasonería los gérmenes del naturalismo, que no es otra cosa sino la emancipación del hombre de Dios.

   3°. Para establecer en el mundo este naturalismo implo, la francmasonería se esfuerza en habituar a los hombres a considerar iguales a todas las religiones, lo mismo la única verdadera que las falsas, valiéndose de la prensa y de las escuelas sin Dios para hacer cundir las ideas masónicas en sustitución de las católicas.

   4°. El medio particular de que la masonería se sirve para perder a las almas que creen en la existencia del orden sobrenatural y todavía no están bastante maduras para el maniqueísmo luciferiano, es inclinarlas a que se entreguen a las prácticas perversas del espiritismo.

   5°. La francmasonería es también una secta política que trabaja para tener influencia en todos los gobiernos y hacerlos instrumentos ciegos de su acción perversa, y procura sembrar por todas partes la rebelión.

  6°. El fin que la masonería se propone sembrando la revolución en todos los países del mundo es el establecimiento de la república universal basada sobre la guerra contra la soberanía de Dios, sobre la destrucción de las libertades y franquicias locales, abolición de fronteras y perversión del sentimiento patriótico, sentimiento que después del amor de Dios ha inspirado al linaje humano sus más hermosas acciones, sus más nobles sacrificios y sus proezas más heroicas.

   7°. La francmasonería continúa su lucha contra la Iglesia introduciendo en los pueblos leyes anticristianas.

   8°. La francmasonería es directamente responsable del socialismo moderno, porque ha sustituido el ideal cristiano del bienestar social por su ideal particular; la jerarquía social cristiana gobernada por la justicia y templada por la caridad, por una pretendida igualdad de todos los hombres entre sí, porque en contra de la fe en la vida futura, en donde cada uno será recompensado según sus obras, enseña que la única felicidad consiste en gozar de los bienes materiales de este mundo y que todos tienen derecho estricto a participar por igual de esta felicidad.

   9°. La francmasonería, en el terreno social, trabaja para acabar con el Cristianismo creando multitud de sociedades secretas, a las que aparentemente titula sociedades de seguros sobre la vida, de previsión, de socorros mutuos, sociedades científicas o que se dicen tales, sociedades filantrópicas, o introduciéndose cautelosamente en otras sociedades de este género para ir encaminándolas hacia sus fines.

   10°. La filantropía masónica, opuesta a la caridad cristiana, siendo un amor puramente natural del hombre por el hombre, es incapaz de servir de lazo entre la humanidad y Dios, y por otra parte, esta filantropía masónica, ejercitándose sólo entre los francmasones, es muchas veces perjudicial a la sociedad civil.

   11°. Para corromper totalmente la familia, la francmasonería trabaja para corromper a la mujer. Con este fin, donde ha podido, Introduce a las mujeres en las logias y es además el alma del movimiento titulado Feminista o de emancipación de la mujer, destinado a llevar el desorden a las familias con las apariencias de satisfacer el deseo vago de una reforma imposible.

   12°. Para acostumbrar a los hombres a prescindir de la Iglesia en la vida social, la secta trata de suprimir las fiestas religiosas y los días destinados a la santificación del alma y al descanso del cuerpo, reemplazándolos con fiestas puramente civiles.

 

 

miércoles, 4 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 1°


 


RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 1° — Doctrina Masónica.

   La primera cuestión sometida al examen de esta Sección del Congreso es la siguiente:

 

Doctrinas religiosas que han inspirado a la francmasonería.

 

   La Sección, apoyada en la autoridad oficial que ha sancionado las doctrinas contenidas en más de quinientos volúmenes de obras masónicas y que han figurado en la pequeña exposición del Congreso de Trento, declara unánimemente que las doctrinas religiosas y filosóficas reproducidas y propagadas por la francmasonería, son las doctrinas fálicas de los antiguos misterios de la India, Persia, Etiopía, Egipto, Fenicia y Grecia, de los Romanos y de los Druidas, y después del Cristianismo las de los Gnósticos, Maniqueos, Albigenses, Pátaros y otros semejantes, de los Templarios, de los Filósofos del Fuego o Alquimistas o Rosa Cruz. Estos últimos, en 24 de Junio de 1717 fundaron la masonería con su actual simbolismo para perpetuar bajo su nombre el culto de Falo, llamado también naturalismo a culto de la naturaleza. Por esto la masonería se define a sí misma por boca de la gran logia, madre de todas logias del mundo, la logia madre de Inglaterra: La capacidad de la naturaleza, la inteligencia del poder que existe en la naturaleza y sus diversas operaciones.

 

   En cuanto es capacidad de la naturaleza se define por esta sencilla palabra Lux, la luz por excelencia que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.

 

   En cuanto es la inteligencia del poder que existe en la naturaleza, se define: la ciencia que abraza todas las ciencias y en particular la ciencia del hombre: Nosce te ipsum (Conócete a ti mismo).

 

   En cuanto es la variedad de las operaciones de la naturaleza, se proclama hermoso sistema de moral velado por alegorías y adornado de símbolos.

 

   En fin, para resumir en pocas palabras las precedentes definiciones, es la ciencia del santo nombre de Dios, de la palabra Jehová, pronunciada e interpretada en el lenguaje de las logias por HI HO que quiere decir El -Ella, los dos sexos, el poder generador. Natura enim dicta est ab eo quod nasci aliquid faciat, gignendi enim et faciendi potens est. Hanc quidem Deum dixerunt a quo omnia creata sunt et existunt. (Pues naturaleza se llama aquello que hace nacer algo, pues es capaz de engendrar y crear. De hecho, a esto lo llamaron Dios, por quien todas las cosas fueron creadas y existen.

 

   La segunda cuestión presentada al examen de la Sección primera sobre la doctrina masónica es ésta:

 

Relaciones entre la masonería y él satanismo.

 

   A esta cuestión, se contesta por unanimidad que estando la simple masonería, esto es, la masonería de los tres primeros grados de Aprendiz, Compañero y Maestro, dividida comúnmente y por necesidad en exotérica y esotérica, es decir, que ignorando la mayor parte de sus miembros la significación de sus símbolos y por consiguiente no estando moralmente preparados y dispuestos para sostener un comercio físico o sensible con los espíritus o con Satanás, no existe entre la masonería común y los espíritus malos una relación física y sensible. Bajo el punto de vista moral e intelectual, sin embargo, tiene una relación perfecta con el satanismo, puesto que es una asociación que se llama Dios a sí misma, o como la definía Mazzini: Ecclesia sancta Dei (Santa Iglesia de Dios), entendiendo por este Dios á Lucifer ó al Sol, principio de la generación material universal.

 

   En fin, los maestros de la simple masonería, muy distintos por sus símbolos y por sus reuniones aparte de los aprendices y de los compañeros a quienes no se han explicado los referidos símbolos, pueden practicar si quieren el arte hermética o negra, la magia, con el nombre de masonería sacerdotal, porque con ser maestros son sacerdotes de Satanás, representado en todas las logias simbólicas por la estrella flamígera.

 

   La tercera cuestión sometida al examen de la primera Sección, está planteada del modo siguiente:

 

Las doctrinas profesadas, al menos en apariencia, por los francmasones tienen alguna relación entre sí, y si la tienen ¿en qué consiste?

 

   La Sección responde por unanimidad que las diferentes doctrinas profesadas y practicadas públicamente por los francmasones bajo nombres diversos, se resumen todas en el monismo por el todo en el todo o en el Dios Gran Todo del panteísmo idealista y del materialismo, con el nombre de ciencia positiva o positivismo.

 

   Estas doctrinas en el lenguaje simbólico universal de los francmasones han recibido el nombre de masonería ostensible a los profanos, y tienen entre si una íntima relación en cuanto todas identifican el universo con Dios y todas proceden de la masonería, que es escuela y semillero del ateísmo.

 

   Su relación consiste unánimente en la sustitución del concepto de un Dios creador del cielo y la tierra por el de un Dios Generador del universo.

 

   Esta sustitución se indica gráficamente en la masonería, llamando a Dios Arquitecto del Universo. Ahora bien; el arquitecto supone la preexistencia o coexistencia de la materia sobre la cual debe ejercer su arte y aplicar sus instrumentos para hacer una obra.

 

   La cuarta cuestión presentada al examen de la S30ción primera

es la siguiente:

 

¿Cuál es el fin de la masonería?

 

   Después de una larga discusión se resolvió por unanimidad que el fin de la masonería es la destrucción universal en los órdenes físico, intelectual y moral,

 

   a) En el orden físico o de la existencia, porque la masonería ha divinizado la muerte o la destrucción universal sustituyendo la Santísima Trinidad cristiana por la trinidad india de un Dios Generador, Destructor y Regenerador, representado por su triángulo y realizado en el Cosmos por el principio general: mors unius est generatio alterius (La muerte de uno es el nacimiento de otro), y viceversa, de una manera sucesiva y eterna, y llevado a la práctica por los francmasones con grave daño de la sociedad humana con los nombres especiosos de lucha por la vida, revolución perpetua y progreso indefinido.

 

   b) En el orden moral, el fin de la masonería es la destrucción universal, porque ha deificado el principio del mal y con él todos los vicios bajo el nombre de todas las virtudes.

 

   c) En el orden intelectual, su fin es la destrucción universal de la verdad por la profesión explícita y necesaria del secreto, de la mentira, del perjurio y de la blasfemia cotidiana.

 

   Resumiendo todo lo que precede en pocas palabras, la Sección ha resuelto que de la misma manera que apagando o eclipsando el sol se apagaría o se obscurecería la vida, el orden y la belleza del universo, del mismo modo los fracmasones, falseando el concepto cristiano de un Dios Creador, y sustituyéndolo por el concepto de un Dios generador, tienden a la destrucción universal profesando en todos sus ritos simbólicos y en todas sus ceremonias religiosas el culto del maldito pecado mortal en acto, origen de la muerte, per peccatum mors (muerte por el pecado), y adoran la revolución universal en Satanás y la lujuria infinita de la humanidad que son el alfa y el omega de su Dios, la destrucción.

 

viernes, 9 de enero de 2026

EL ASESINATO RITUAL MASÓNICO VIVIDO Y RELATADO POR SAN DANIEL COMBONI EN 1868 (1) – Por el Padre Don Curzio Nitoglia.


 


   Monseñor Pier Carlo Landucci (2) (1900 – 1986) en Cien problemas de fe, (Roma, Postulación de la Causa de Beatificación, VII ed., 2003 (3) escribe que «Monseñor Daniele Comboni (1831 – 1881), cuando pudo hablar con prudencia, relató repetidamente el evento y sus detalles. Uno de sus confidentes fue el Superior General de las Hermanas de Nigrizia (fundada por Comboni).»

 

   Estaba en París, aún no era obispo, en diciembre de 1868.  A última hora de la tarde del 22 de diciembre vinieron a buscarlo porque había un hombre moribundo presente. Subió a un carruaje cerrado que había venido a recogerlo y encontró a tres distinguidos caballeros que, después de unos momentos, con armas en mano, le vendaron los ojos. Un par de horas de dar vueltas. Habiéndose detenido, entraron —él todavía tenía los ojos vendados— en una casa, donde recorrieron habitación tras habitación. Allí estaba, finalmente, con los ojos vendados. Se encontraba en una sala de estar suntuosamente iluminada. Lo llevaron a una habitación contigua: «Tiene una hora», le dijeron. […].

 

   Una voz lo sacudió: «Padre, soy el enfermo que necesita su ayuda». Un distinguido caballero estaba sentado allí en un sillón. «Debo morir en una hora, » dijo, «y quisiera que me prepararas para una muerte cristiana. En resumen, te diré que soy miembro de una sociedad secreta (la masonería), en la que fui ascendido al grado 33. Serví en la sociedad durante 28 años, cuando me encargaron quitarle la vida a un prelado muy estimado por todos, pero me negué rotundamente, aunque estaba seguro de que tal negativa me costaría la vida. »

 

   «Mi sentencia ha sido pronunciada. En una hora moriré. Me abrirán las dos venas de la garganta. Ya he causado la muerte de otros de esta manera, y Dios me castiga con justicia. Mi cuerpo será arrojado al Sena. »

 

   “¿Cómo es posible”, respondió Comboni, “que tus compañeros se tomaran la molestia de traerte al confesor?”. Respondió que había recibido una excelente educación religiosa de niño, que tenía una esposa muy piadosa y una hija monja, y que fue aceptado por la secta debido a su alta posición social, a pesar de haber puesto la condición explícita de ser…Pudo recibir al sacerdote en el borde de la muerte. [...].

 

   Mientras el condenado hacía una confesión ferviente, la hora llegó a su fin y tres hombres aparecieron repentinamente en la puerta. [...]. Inflexibles, sin decir palabra, llegaron, lo ataron y se marcharon. Regresaron con algunas manchas de sangre en las manos y advirtieron a Comboni que no dijera ni una palabra sobre lo sucedido, bajo pena de muerte, incluso si lo alcanzaban en África central. [...].

 

   Con los ojos vendados de nuevo, lo obligaron a subir al carruaje para un nuevo y largo viaje. Bajaron. Luego, silencio; al cabo de un rato, se quitó la venda. Estaba solo en un jardín en plena campiña, lejos de París. Tres días después, leyó en los periódicos que en la morgue de París había algunos cadáveres sin identificar. Fue allí y, atraído por una reliquia que le habían regalado, logró reconocer con dificultad el rostro deformado de la víctima. Examinó atentamente el cuello y vio dos puñaladas. (4) (págs. 241-244) (5).

 

Conclusión

 

   Landucci concluye sobre la masonería de la siguiente manera: «Por lo tanto, son comprensibles las severas condenas pronunciadas por la Santa Sede, comenzando con el Papa Clemente XII en 1738. El epíteto de Pío IX ha permanecido célebre: “Estas sectas forman la Sinagoga de Satanás” (Apocalipsis, II, 9) (6)”. El árbol tiene raíces podridas y los frutos han permanecido inexorablemente envenenados» (op. cit., p. 241).

 

 

NOTA:

 

1  – Para el asesinato ritual judío, véase ARIEL TOAFF, ​​Pasque di Sangue. Ebrei d'Europa homicidio rituali, Bolonia, Il Mulino, 2007.

2  – Después de su ordenación sacerdotal en 1929, el padre Pier Carlo Landucci fue nombrado minutante en la Sagrada Congregación para Seminarios y Universidades. En 1932, se le confió la cátedra de Filosofía de la Ciencia en la Universidad Lateranense, tras graduarse en ingeniería, filosofía y teología, pero después de cuatro años tuvo que dejar la docencia porque fue nombrado director espiritual del Seminario Mayor Romano. En 1935, el padre Pier Carlo fue, a su vez, nombrado rector del Pontificio Seminario Menor Romano.

Los libros escritos por Mons. Landucci son numerosos: Lo spazio e la fisica moderna, Roma, Studium, 1935; Maria Santissima nel Vangelo, Roma, 1944, última reimpresión 2000, Edizioni Paoline; De mis almas, Turín, Libreria Salesiana Editrice, 1946; Cien problemas de fe, Roma, Studium, 1946; En el vórtice, Roma, Colletti, 1946; ¿Existe Dios? Asís, Pro Civitate Christiana, 1948; Hacia el altar, Roma, 1950; El misterio del alma humana, Asís, Pro Civitate Christiana, 1952; La vocación sagrada, Roma, 1955; Problemas de la incredulidad y de la fe, Roma, Colletti, 1961; Formación en el seminario moderno, Turín, Borla, 1962; Comentario a los Evangelios y al Apocalipsis, Milán, Fratelli Fabbri Editori, 5 volúmenes, 1964-67; Mitos y realidad, Roma, La Roccia, 1968; El Dios en el que creemos, Roma, Pro Sanctitate, 1968, reimpresión, Proceno di Viterbo, Effedieffe, 2001; El sacerdote en disputa, Roma, 1969; Seminaristas y sacerdotes, Brescia, Ed. Civiltà, 1970; La verdad sobre los orígenes y la evolución, Roma, 1984; La verdadera caridad hacia el pueblo judío, en “Renovatio”, 1982, n.º 3, reimpresión, Chieti, Solfanelli Editore, 2006; Judíos y cristianos, en “Renovatio”, 1985; Teilhard de Chardin, extracto/reimpresión, Proceno di Viterbo, Effedieffe, 2015.

Sobre Landucci, véase F. SPADAFORA, Recordando a Monseñor Landucci, en “Renovatio”, Génova, 1987; P. PALAZZINI – GB PROJA, Mons. Pier Carlo Landucci, Turín, LDC, 1990; GB PROJA, Mons. Pier Carlo Landucci. Sacerdote, guía, modelo, maestro, Roma, 1995.

3  – El libro puede solicitarse al Postulador de la Causa de Beatificación, en Piazza San Giovanni in Laterano, n. º 4, 00120 – Ciudad del Vaticano. Edizioni Effedieffe (Proceno di Viterbo) también tiene algunos ejemplares que pueden solicitarse en  info@effedieffe.com

4  – Landucci escribe en una nota: «A este respecto puedo añadir una experiencia personal. Entre los objetos secretos entregados al sacerdote por un francmasón moribundo, reconciliado con la Iglesia (1955), había un folleto de advertencias y reglas secretas de fidelidad masónica; Terminaba con un párrafo que advertía que, naturalmente, quien traicionaba “aceptaba pagar por su traición con un atracón de garganta” (n. 2, p. 242).

5 – Bibliografía: B. DOLHAGARAY, Franc-Maçonnerie, en DThC, vol. VI, col. 722-731; G. GAUTHEROT, Franc-Maçonnerie, en DAFC, vol. II, col. 95-131; P. PIRRI, Masonería, en la Enciclopedia Católica, vol. VIII, col. 312-325; G. CAPRILE, Massoni e Massoneria, Roma, 1958.

6  – “El judaísmo actual, apoyado por un sector muy poderoso del capital estadounidense (de los Estados Unidos de América, donde los judíos son muy numerosos y la influencia judía es muy poderosa) y de la masonería angloamericana en particular, se ha establecido en Palestina con un desprecio absoluto por los derechos de los cristianos, remontándose a la historia precristiana, como si nada, incluida la aparición del profetizado Jesús de Nazaret, hubiera sucedido. […]. Tras la creación del Estado de Israel, fuerte y autoritario incluso contra sus dueños árabes de facto, expulsado sin piedad, no por el poder de las armas de fuego, sino por las armas del capital y la solidaridad racial globalista. En toda organización anticatólica, los judíos se encuentran invariablemente: en la masonería y el comunismo sobre todo” (PC LANDUCCI, op. cit., p. 193)