jueves, 5 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 2°

 




RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 2° — Acción Masónica.

 

   El primer Congreso Antimasónico Internacional declara estar plenamente convencido de los extremos siguientes:

 

   1°. La francmasonería es una secta religiosa y maniquea, y la última palabra de sus secretos y de sus misterios es el culto de Lucifer o Satanás, adorado en las Tras-logias como el Dios Bueno en oposición al Dios de los católicos a quien, los iniciados blasfemadores, llaman el Dios malo.

   2°. El demonio, inspirador de las sectas masónicas, conociendo que no conseguirá jamás que le adoren directamente la mayor parte de los hombres, trata de sembrar en las almas por medio de la francmasonería los gérmenes del naturalismo, que no es otra cosa sino la emancipación del hombre de Dios.

   3°. Para establecer en el mundo este naturalismo implo, la francmasonería se esfuerza en habituar a los hombres a considerar iguales a todas las religiones, lo mismo la única verdadera que las falsas, valiéndose de la prensa y de las escuelas sin Dios para hacer cundir las ideas masónicas en sustitución de las católicas.

   4°. El medio particular de que la masonería se sirve para perder a las almas que creen en la existencia del orden sobrenatural y todavía no están bastante maduras para el maniqueísmo luciferiano, es inclinarlas a que se entreguen a las prácticas perversas del espiritismo.

   5°. La francmasonería es también una secta política que trabaja para tener influencia en todos los gobiernos y hacerlos instrumentos ciegos de su acción perversa, y procura sembrar por todas partes la rebelión.

  6°. El fin que la masonería se propone sembrando la revolución en todos los países del mundo es el establecimiento de la república universal basada sobre la guerra contra la soberanía de Dios, sobre la destrucción de las libertades y franquicias locales, abolición de fronteras y perversión del sentimiento patriótico, sentimiento que después del amor de Dios ha inspirado al linaje humano sus más hermosas acciones, sus más nobles sacrificios y sus proezas más heroicas.

   7°. La francmasonería continúa su lucha contra la Iglesia introduciendo en los pueblos leyes anticristianas.

   8°. La francmasonería es directamente responsable del socialismo moderno, porque ha sustituido el ideal cristiano del bienestar social por su ideal particular; la jerarquía social cristiana gobernada por la justicia y templada por la caridad, por una pretendida igualdad de todos los hombres entre sí, porque en contra de la fe en la vida futura, en donde cada uno será recompensado según sus obras, enseña que la única felicidad consiste en gozar de los bienes materiales de este mundo y que todos tienen derecho estricto a participar por igual de esta felicidad.

   9°. La francmasonería, en el terreno social, trabaja para acabar con el Cristianismo creando multitud de sociedades secretas, a las que aparentemente titula sociedades de seguros sobre la vida, de previsión, de socorros mutuos, sociedades científicas o que se dicen tales, sociedades filantrópicas, o introduciéndose cautelosamente en otras sociedades de este género para ir encaminándolas hacia sus fines.

   10°. La filantropía masónica, opuesta a la caridad cristiana, siendo un amor puramente natural del hombre por el hombre, es incapaz de servir de lazo entre la humanidad y Dios, y por otra parte, esta filantropía masónica, ejercitándose sólo entre los francmasones, es muchas veces perjudicial a la sociedad civil.

   11°. Para corromper totalmente la familia, la francmasonería trabaja para corromper a la mujer. Con este fin, donde ha podido, Introduce a las mujeres en las logias y es además el alma del movimiento titulado Feminista o de emancipación de la mujer, destinado a llevar el desorden a las familias con las apariencias de satisfacer el deseo vago de una reforma imposible.

   12°. Para acostumbrar a los hombres a prescindir de la Iglesia en la vida social, la secta trata de suprimir las fiestas religiosas y los días destinados a la santificación del alma y al descanso del cuerpo, reemplazándolos con fiestas puramente civiles.

 

 

miércoles, 4 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 1°


 


RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 1° — Doctrina Masónica.

   La primera cuestión sometida al examen de esta Sección del Congreso es la siguiente:

 

Doctrinas religiosas que han inspirado a la francmasonería.

 

   La Sección, apoyada en la autoridad oficial que ha sancionado las doctrinas contenidas en más de quinientos volúmenes de obras masónicas y que han figurado en la pequeña exposición del Congreso de Trento, declara unánimemente que las doctrinas religiosas y filosóficas reproducidas y propagadas por la francmasonería, son las doctrinas fálicas de los antiguos misterios de la India, Persia, Etiopía, Egipto, Fenicia y Grecia, de los Romanos y de los Druidas, y después del Cristianismo las de los Gnósticos, Maniqueos, Albigenses, Pátaros y otros semejantes, de los Templarios, de los Filósofos del Fuego o Alquimistas o Rosa Cruz. Estos últimos, en 24 de Junio de 1717 fundaron la masonería con su actual simbolismo para perpetuar bajo su nombre el culto de Falo, llamado también naturalismo a culto de la naturaleza. Por esto la masonería se define a sí misma por boca de la gran logia, madre de todas logias del mundo, la logia madre de Inglaterra: La capacidad de la naturaleza, la inteligencia del poder que existe en la naturaleza y sus diversas operaciones.

 

   En cuanto es capacidad de la naturaleza se define por esta sencilla palabra Lux, la luz por excelencia que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.

 

   En cuanto es la inteligencia del poder que existe en la naturaleza, se define: la ciencia que abraza todas las ciencias y en particular la ciencia del hombre: Nosce te ipsum (Conócete a ti mismo).

 

   En cuanto es la variedad de las operaciones de la naturaleza, se proclama hermoso sistema de moral velado por alegorías y adornado de símbolos.

 

   En fin, para resumir en pocas palabras las precedentes definiciones, es la ciencia del santo nombre de Dios, de la palabra Jehová, pronunciada e interpretada en el lenguaje de las logias por HI HO que quiere decir El -Ella, los dos sexos, el poder generador. Natura enim dicta est ab eo quod nasci aliquid faciat, gignendi enim et faciendi potens est. Hanc quidem Deum dixerunt a quo omnia creata sunt et existunt. (Pues naturaleza se llama aquello que hace nacer algo, pues es capaz de engendrar y crear. De hecho, a esto lo llamaron Dios, por quien todas las cosas fueron creadas y existen.

 

   La segunda cuestión presentada al examen de la Sección primera sobre la doctrina masónica es ésta:

 

Relaciones entre la masonería y él satanismo.

 

   A esta cuestión, se contesta por unanimidad que estando la simple masonería, esto es, la masonería de los tres primeros grados de Aprendiz, Compañero y Maestro, dividida comúnmente y por necesidad en exotérica y esotérica, es decir, que ignorando la mayor parte de sus miembros la significación de sus símbolos y por consiguiente no estando moralmente preparados y dispuestos para sostener un comercio físico o sensible con los espíritus o con Satanás, no existe entre la masonería común y los espíritus malos una relación física y sensible. Bajo el punto de vista moral e intelectual, sin embargo, tiene una relación perfecta con el satanismo, puesto que es una asociación que se llama Dios a sí misma, o como la definía Mazzini: Ecclesia sancta Dei (Santa Iglesia de Dios), entendiendo por este Dios á Lucifer ó al Sol, principio de la generación material universal.

 

   En fin, los maestros de la simple masonería, muy distintos por sus símbolos y por sus reuniones aparte de los aprendices y de los compañeros a quienes no se han explicado los referidos símbolos, pueden practicar si quieren el arte hermética o negra, la magia, con el nombre de masonería sacerdotal, porque con ser maestros son sacerdotes de Satanás, representado en todas las logias simbólicas por la estrella flamígera.

 

   La tercera cuestión sometida al examen de la primera Sección, está planteada del modo siguiente:

 

Las doctrinas profesadas, al menos en apariencia, por los francmasones tienen alguna relación entre sí, y si la tienen ¿en qué consiste?

 

   La Sección responde por unanimidad que las diferentes doctrinas profesadas y practicadas públicamente por los francmasones bajo nombres diversos, se resumen todas en el monismo por el todo en el todo o en el Dios Gran Todo del panteísmo idealista y del materialismo, con el nombre de ciencia positiva o positivismo.

 

   Estas doctrinas en el lenguaje simbólico universal de los francmasones han recibido el nombre de masonería ostensible a los profanos, y tienen entre si una íntima relación en cuanto todas identifican el universo con Dios y todas proceden de la masonería, que es escuela y semillero del ateísmo.

 

   Su relación consiste unánimente en la sustitución del concepto de un Dios creador del cielo y la tierra por el de un Dios Generador del universo.

 

   Esta sustitución se indica gráficamente en la masonería, llamando a Dios Arquitecto del Universo. Ahora bien; el arquitecto supone la preexistencia o coexistencia de la materia sobre la cual debe ejercer su arte y aplicar sus instrumentos para hacer una obra.

 

   La cuarta cuestión presentada al examen de la S30ción primera

es la siguiente:

 

¿Cuál es el fin de la masonería?

 

   Después de una larga discusión se resolvió por unanimidad que el fin de la masonería es la destrucción universal en los órdenes físico, intelectual y moral,

 

   a) En el orden físico o de la existencia, porque la masonería ha divinizado la muerte o la destrucción universal sustituyendo la Santísima Trinidad cristiana por la trinidad india de un Dios Generador, Destructor y Regenerador, representado por su triángulo y realizado en el Cosmos por el principio general: mors unius est generatio alterius (La muerte de uno es el nacimiento de otro), y viceversa, de una manera sucesiva y eterna, y llevado a la práctica por los francmasones con grave daño de la sociedad humana con los nombres especiosos de lucha por la vida, revolución perpetua y progreso indefinido.

 

   b) En el orden moral, el fin de la masonería es la destrucción universal, porque ha deificado el principio del mal y con él todos los vicios bajo el nombre de todas las virtudes.

 

   c) En el orden intelectual, su fin es la destrucción universal de la verdad por la profesión explícita y necesaria del secreto, de la mentira, del perjurio y de la blasfemia cotidiana.

 

   Resumiendo todo lo que precede en pocas palabras, la Sección ha resuelto que de la misma manera que apagando o eclipsando el sol se apagaría o se obscurecería la vida, el orden y la belleza del universo, del mismo modo los fracmasones, falseando el concepto cristiano de un Dios Creador, y sustituyéndolo por el concepto de un Dios generador, tienden a la destrucción universal profesando en todos sus ritos simbólicos y en todas sus ceremonias religiosas el culto del maldito pecado mortal en acto, origen de la muerte, per peccatum mors (muerte por el pecado), y adoran la revolución universal en Satanás y la lujuria infinita de la humanidad que son el alfa y el omega de su Dios, la destrucción.

 

viernes, 9 de enero de 2026

EL ASESINATO RITUAL MASÓNICO VIVIDO Y RELATADO POR SAN DANIEL COMBONI EN 1868 (1) – Por el Padre Don Curzio Nitoglia.


 


   Monseñor Pier Carlo Landucci (2) (1900 – 1986) en Cien problemas de fe, (Roma, Postulación de la Causa de Beatificación, VII ed., 2003 (3) escribe que «Monseñor Daniele Comboni (1831 – 1881), cuando pudo hablar con prudencia, relató repetidamente el evento y sus detalles. Uno de sus confidentes fue el Superior General de las Hermanas de Nigrizia (fundada por Comboni).»

 

   Estaba en París, aún no era obispo, en diciembre de 1868.  A última hora de la tarde del 22 de diciembre vinieron a buscarlo porque había un hombre moribundo presente. Subió a un carruaje cerrado que había venido a recogerlo y encontró a tres distinguidos caballeros que, después de unos momentos, con armas en mano, le vendaron los ojos. Un par de horas de dar vueltas. Habiéndose detenido, entraron —él todavía tenía los ojos vendados— en una casa, donde recorrieron habitación tras habitación. Allí estaba, finalmente, con los ojos vendados. Se encontraba en una sala de estar suntuosamente iluminada. Lo llevaron a una habitación contigua: «Tiene una hora», le dijeron. […].

 

   Una voz lo sacudió: «Padre, soy el enfermo que necesita su ayuda». Un distinguido caballero estaba sentado allí en un sillón. «Debo morir en una hora, » dijo, «y quisiera que me prepararas para una muerte cristiana. En resumen, te diré que soy miembro de una sociedad secreta (la masonería), en la que fui ascendido al grado 33. Serví en la sociedad durante 28 años, cuando me encargaron quitarle la vida a un prelado muy estimado por todos, pero me negué rotundamente, aunque estaba seguro de que tal negativa me costaría la vida. »

 

   «Mi sentencia ha sido pronunciada. En una hora moriré. Me abrirán las dos venas de la garganta. Ya he causado la muerte de otros de esta manera, y Dios me castiga con justicia. Mi cuerpo será arrojado al Sena. »

 

   “¿Cómo es posible”, respondió Comboni, “que tus compañeros se tomaran la molestia de traerte al confesor?”. Respondió que había recibido una excelente educación religiosa de niño, que tenía una esposa muy piadosa y una hija monja, y que fue aceptado por la secta debido a su alta posición social, a pesar de haber puesto la condición explícita de ser…Pudo recibir al sacerdote en el borde de la muerte. [...].

 

   Mientras el condenado hacía una confesión ferviente, la hora llegó a su fin y tres hombres aparecieron repentinamente en la puerta. [...]. Inflexibles, sin decir palabra, llegaron, lo ataron y se marcharon. Regresaron con algunas manchas de sangre en las manos y advirtieron a Comboni que no dijera ni una palabra sobre lo sucedido, bajo pena de muerte, incluso si lo alcanzaban en África central. [...].

 

   Con los ojos vendados de nuevo, lo obligaron a subir al carruaje para un nuevo y largo viaje. Bajaron. Luego, silencio; al cabo de un rato, se quitó la venda. Estaba solo en un jardín en plena campiña, lejos de París. Tres días después, leyó en los periódicos que en la morgue de París había algunos cadáveres sin identificar. Fue allí y, atraído por una reliquia que le habían regalado, logró reconocer con dificultad el rostro deformado de la víctima. Examinó atentamente el cuello y vio dos puñaladas. (4) (págs. 241-244) (5).

 

Conclusión

 

   Landucci concluye sobre la masonería de la siguiente manera: «Por lo tanto, son comprensibles las severas condenas pronunciadas por la Santa Sede, comenzando con el Papa Clemente XII en 1738. El epíteto de Pío IX ha permanecido célebre: “Estas sectas forman la Sinagoga de Satanás” (Apocalipsis, II, 9) (6)”. El árbol tiene raíces podridas y los frutos han permanecido inexorablemente envenenados» (op. cit., p. 241).

 

 

NOTA:

 

1  – Para el asesinato ritual judío, véase ARIEL TOAFF, ​​Pasque di Sangue. Ebrei d'Europa homicidio rituali, Bolonia, Il Mulino, 2007.

2  – Después de su ordenación sacerdotal en 1929, el padre Pier Carlo Landucci fue nombrado minutante en la Sagrada Congregación para Seminarios y Universidades. En 1932, se le confió la cátedra de Filosofía de la Ciencia en la Universidad Lateranense, tras graduarse en ingeniería, filosofía y teología, pero después de cuatro años tuvo que dejar la docencia porque fue nombrado director espiritual del Seminario Mayor Romano. En 1935, el padre Pier Carlo fue, a su vez, nombrado rector del Pontificio Seminario Menor Romano.

Los libros escritos por Mons. Landucci son numerosos: Lo spazio e la fisica moderna, Roma, Studium, 1935; Maria Santissima nel Vangelo, Roma, 1944, última reimpresión 2000, Edizioni Paoline; De mis almas, Turín, Libreria Salesiana Editrice, 1946; Cien problemas de fe, Roma, Studium, 1946; En el vórtice, Roma, Colletti, 1946; ¿Existe Dios? Asís, Pro Civitate Christiana, 1948; Hacia el altar, Roma, 1950; El misterio del alma humana, Asís, Pro Civitate Christiana, 1952; La vocación sagrada, Roma, 1955; Problemas de la incredulidad y de la fe, Roma, Colletti, 1961; Formación en el seminario moderno, Turín, Borla, 1962; Comentario a los Evangelios y al Apocalipsis, Milán, Fratelli Fabbri Editori, 5 volúmenes, 1964-67; Mitos y realidad, Roma, La Roccia, 1968; El Dios en el que creemos, Roma, Pro Sanctitate, 1968, reimpresión, Proceno di Viterbo, Effedieffe, 2001; El sacerdote en disputa, Roma, 1969; Seminaristas y sacerdotes, Brescia, Ed. Civiltà, 1970; La verdad sobre los orígenes y la evolución, Roma, 1984; La verdadera caridad hacia el pueblo judío, en “Renovatio”, 1982, n.º 3, reimpresión, Chieti, Solfanelli Editore, 2006; Judíos y cristianos, en “Renovatio”, 1985; Teilhard de Chardin, extracto/reimpresión, Proceno di Viterbo, Effedieffe, 2015.

Sobre Landucci, véase F. SPADAFORA, Recordando a Monseñor Landucci, en “Renovatio”, Génova, 1987; P. PALAZZINI – GB PROJA, Mons. Pier Carlo Landucci, Turín, LDC, 1990; GB PROJA, Mons. Pier Carlo Landucci. Sacerdote, guía, modelo, maestro, Roma, 1995.

3  – El libro puede solicitarse al Postulador de la Causa de Beatificación, en Piazza San Giovanni in Laterano, n. º 4, 00120 – Ciudad del Vaticano. Edizioni Effedieffe (Proceno di Viterbo) también tiene algunos ejemplares que pueden solicitarse en  info@effedieffe.com

4  – Landucci escribe en una nota: «A este respecto puedo añadir una experiencia personal. Entre los objetos secretos entregados al sacerdote por un francmasón moribundo, reconciliado con la Iglesia (1955), había un folleto de advertencias y reglas secretas de fidelidad masónica; Terminaba con un párrafo que advertía que, naturalmente, quien traicionaba “aceptaba pagar por su traición con un atracón de garganta” (n. 2, p. 242).

5 – Bibliografía: B. DOLHAGARAY, Franc-Maçonnerie, en DThC, vol. VI, col. 722-731; G. GAUTHEROT, Franc-Maçonnerie, en DAFC, vol. II, col. 95-131; P. PIRRI, Masonería, en la Enciclopedia Católica, vol. VIII, col. 312-325; G. CAPRILE, Massoni e Massoneria, Roma, 1958.

6  – “El judaísmo actual, apoyado por un sector muy poderoso del capital estadounidense (de los Estados Unidos de América, donde los judíos son muy numerosos y la influencia judía es muy poderosa) y de la masonería angloamericana en particular, se ha establecido en Palestina con un desprecio absoluto por los derechos de los cristianos, remontándose a la historia precristiana, como si nada, incluida la aparición del profetizado Jesús de Nazaret, hubiera sucedido. […]. Tras la creación del Estado de Israel, fuerte y autoritario incluso contra sus dueños árabes de facto, expulsado sin piedad, no por el poder de las armas de fuego, sino por las armas del capital y la solidaridad racial globalista. En toda organización anticatólica, los judíos se encuentran invariablemente: en la masonería y el comunismo sobre todo” (PC LANDUCCI, op. cit., p. 193)

domingo, 2 de noviembre de 2025

El caso de tres eventos blasfemos de la masonería, con diferencia de tiempo y lugar, pero con las mismas características – Una Investigación de Nicky Pío.

 



 

   Comentario de Nicky Pío: No se pierdan estos materiales que aportan datos muy interesantes. Primero me voy a referir a dos de los tres eventos históricos y documentados. La de los masones Garibaldinos. Y En una segunda publicación me voy a referir al evento de 1917 que se llevó acabo  con motivo del bicentenario de la fundación de la masonería, el cual fue presenciado por San Maximiliano Kolbe cuando era todavía un estudiante de teología en Roma. Cómo además esta experiencia de Maximiliano se relaciona con la Medalla Milagrosa, si Dios lo permite y la Virgen me ampara hare varias publicaciones durante el mes de noviembre, sobre Maximiliano Kolbe, la masonería y la Medalla Milagrosa que inspiro al Santo a luchar contra la secta diabólica.

 

  FUENTE DEL PRIMER EVENTO: “SACRÍLEGOS Y TRAIDORES” Del Apostolado de la prensa 1899.

 

   ¿Hay quien dude aún de que la alta masonería profese y practica la detestación de Cristo con el odio reconcentrado de todos los siglos; y el culto fervoroso de Lucifer? Lea, quién dude, el periódico que no ha mucho publicaban en la misma Roma los masones con el título de Satanás; vea pasear en triunfo por las calles de Génova (1) y de la misma Roma (2), en medio de rugidos e imprecaciones, la imagen del ángel maldito (Lucifer); preste oído a los acentos de exaltación y de gloria que a Satanás dedica en u n himno por su triunfo, Carducci, el poeta de la secta. Convictos y confesos quedan, pues, los masones, no sólo de sacrilegio, sino de satanismo.

 

(1) El 6 de Junio de 1837, con motivo de una procesión garibaldina. Los mismos, que permitieron esta procesión prohibieron la del “Corpus”.

(2) Con motivo de la apoteosis de Jodano Bruno.

 

 

   PROCESIÓN DIABÓLICA EN Bs. As. Argentina Siglo XIX.  Por el R. P. Ángel María de Arcos. S. J.

 

   El diablo es padre de todos los enemigos de Cristo, porque todos siguen las falsas máximas del diablo; pero además, en este siglo muchos masones y espiritistas tienen por Dios al diablo con los nombres de Satanás y de Lucifer. Este hecho se prueba por las mentiras que desde el 1892 se han escrito acerca del culto luciferino, sino que consta hace muchos años más por documentos fehacientes de la misma secta.

 

   Tengo a la vista una carta, fecha en Buenos Aires el 1º de Octubre de 1897, de persona muy grave: refiere el diabólico espectáculo que los garibaldinos y sectarios habían ofrecido al público aterrado, llevando en andas por las calles de aquella ciudad la estatua del mismo Satanás, vestido de mandil y demás insignias, con una bandera roja en que un león pisoteaba el Decálogo y el Crucifijo. En otra, que llamaron manifestación anticlerical, dieron vivas al infierno y mueras al cielo, y firmaron la renuncia al cielo y al Espíritu Santo. Esos son los italianísimos sectarios en Buenos Aires, repitiendo lo que en la misma. Roma hicieron pocos años hace.

 

Fuente: “Explicación del Catecismo Católico” Biblioteca del apostolado de la prensa. Año 1900

viernes, 19 de septiembre de 2025

ORÍGENES DE LA MASONERÍA – Por el Padre Denis Fahey. C. S. Sp (1883–1954)


 

   La masonería moderna organizada se remonta a la formación de la Gran Logia de Inglaterra en 1717, aunque sus ideales y creencias se remontan a la Antigüedad.  Los principios filosóficos de la masonería se derivan de cuatro fuentes:

 

   1) La Cábala judía.

   2) Ritos secretos paganos: egipcios, griegos, sirios.

  3) Parodias de ceremonias católicas como la ceremonia de la Comunión del siglo XVIII Grado de Rosa-Cruz.

   4) Diversas herejías: gnosticismo, maniqueísmo, albigense.

 

   La influencia más importante en la masonería ha sido la Cábala judía. El padre Fahey cita a la escritora inglesa Nesta Webster en su exhaustivo estudio sobre las sociedades secretas y la importancia de la Cábala judía en el desarrollo de la masonería:

 

    La fuente de inspiración innegable es la Cábala judía... Lo cierto es que cuando se redactaron el ritual y las constituciones de la Masonería en 1717, si bien se conservaron ciertos fragmentos de las antiguas doctrinas egipcias y pitagóricas, la versión judaica de la tradición secreta fue la elegida por los fundadores de la Gran Logia para construir su sistema. (Citado de Sociedades Secretas y Movimientos Subversivos)

 

   Webster continúa:

 

   La Cábala es el conjunto de doctrinas o tradiciones esotéricas o secretas, teóricas y prácticas, del judaísmo. La Cábala teórica o especulativa se ocupa de Dios y sus relaciones con el mundo, el hombre, los ángeles, etc., y está dominada por la teoría panteísta de la emanación. [Ibíd.]

 

   El padre Fahey cita al autor A. Preuss en su obra American Freemasonry, quien señala que la Cábala recibió la mayor parte de su influencia y contenido del paganismo:

 

   Es de la Cábala, que ha bebido profundamente de los antiguos misterios paganos, como también de estos mismos misterios, que debemos pedir una explicación de lo que es la Masonería y de los símbolos masónicos. Y: Debemos... estudiar el paganismo para comprender la Masonería. Los masones eruditos siempre han recurrido a fuentes paganas y siempre han podido encontrar en ellas la verdadera interpretación.

 

   Desde sus raíces pagano-cabalísticas, imbuidas de los ideales de la Ilustración, la masonería llegaría a dominar no solo el discurso político de gran parte del mundo occidental, sino que sus principios daría frutos particulares en la formación y el desarrollo de Estados Unidos. Y con el éxito del “experimento de libertad” estadounidense, la masonería inspiraría la Revolución Francesa y otras convulsiones sociales de los siglos XIX y XX que conducirían a la disolución de la cristiandad occidental.

 

El padre Fahey se basa en la excelente descripción que hace Preuss de la filosofía masónica:

 

   Entramos en la Logia y encontramos el símbolo G, tan distintivo de la Masonería como la cruz lo es del Catolicismo. Significaba DIOS, el fálico de la Logia, y Geometría, la teología de la Masonería. Nos dijeron que la Deidad en la Masonería era el Constructor, el arquitecto del universo, el superintendente bajo el cual nosotros también éramos constructores; y habiendo sido previamente informados de que la idea de constructor había sido tomada de los misterios paganos, en los que se adoraba a la Deidad en las facultades procreativas del hombre, nos resultó evidente que la Deidad de la Logia no podía ser otra que el hombre.

 

   La humanidad, por tanto, es divina y no una criatura con el deber de reconocer, obedecer y honrar a su Creador. Preuss añade:

 

   ...fuimos a la Masonería para una instrucción más completa. Nos instruyó en el estudio de la Geometría, y la Geometría nos instruyó en el estudio de la Naturaleza... Descubrimos que la Naturaleza podría llamarse Dios. Que el Universo era una emanación de Dios. Que las criaturas eran las ideas reales y existentes de Dios. Descubrimos que los antiguos sabios llamaban a Dios el Alma del Universo... Los cabalistas, nuestros teólogos de confianza, nos enseñaron que Dios y la Naturaleza eran uno, y por lo tanto, que Dios y la humanidad eran uno.

 

   Para llevar la Cábala y el paganismo a los estándares de la Ilustración del siglo XVIII, la masonería añadió el “dios” de la Razón a sus fundamentos filosóficos:

 

   Se nos presentó a Dios identificado con la Razón; de modo que Dios era Razón, y la Razón, Dios. Hasta que finalmente, en la lección culminante de la Masonería, el último o Secreto Real, se enseña claramente la Divinidad del Hombre en la fórmula geométrica del triángulo rectángulo: que Osiris e Isis producen a Horus; que los poderes generativos y prolíficos de la Naturaleza producen el Universo; que la unión de la Deidad y la Humanidad da origen al Hombre Divino, la antigua teoría pagana que considera a todos los dioses bisexuales. [Ibíd.]

 

   El Dios Deísta nace reemplazando a la Santísima Trinidad por el «Padre Desconocido de la Masonería», que en definitiva es la humanidad misma. Así como Satanás engañó astutamente a Eva prometiéndole a ella y a su ingenuo esposo que llegarían a ser omniscientes, la Masonería ofrece a la humanidad un futuro similar:

 

   Aquí tenemos la religión natural, aquí la gran revelación de la Naturaleza, aquí el Nuevo Testamento de la Masonería, en el cual, no el Yahvé cristiano, en Jesucristo, sino el Padre Desconocido de la Masonería, el Jehová cabalístico, en humanidad, «se ha encarnado y ha habitado entre nosotros». Dios encarnado —el Hombre Divino— no en Jesucristo, sino en plena humanidad, esta es la Deidad revelada por la Masonería. [Ibíd.]

 

«SOCIEDADES SECRETAS Y LA REALEZA DE CRISTO»

jueves, 4 de septiembre de 2025

O CON JESUCRISTO O CONTRA JESUCRISTO – Por San Ezequiel Moreno Díaz, Obispo de Pasto, Colombia.


 

   Comentario de Nicky Pío: Este escrito está dirigido contra la satánica y diabólica  doctrina de los llamados “Católicos neutrales o indiferentes” Que gustan de prender una vela a Dios y otra al demonio del liberalismo.

 

   Los liberales que hacen guerra franca a Jesucristo, y se despachan a su gusto contra todo lo que le pertenece, con ruido y escándalo; los que le persiguen de un modo más moderado y sin grandes alborotos; los que buscan el modo de que el liberalismo, sin dejar de ser tal, ande unido con el catolicismo, con perjuicio de éste, y los que ayudan y protegen a todos esos en su obra liberalesca, es claro y manifiesto que están contra Jesucristo, y no militan en el bando de los que están con ÉL Pero ocurre que hay católicos que creen poder permanecer neutrales, y no pertenecer a ninguno de esos dos bandos opuestos que hoy se disputan el gobierno de los pueblos, aspirando el uno a regirlos según la ley de Dios y enseñanzas de la Iglesia, y el otro sin tener en cuenta para nada lo que manda Dios y lo que enseña la Iglesia. Este es otro error que es preciso disipar, y a eso dedico este capítulo.

 

   Ese estado neutral, ese puesto medio en que quieren permanecer algunos católicos, es una ilusión, una quimera, un engaño completo, porque jamás ha existido ni existirá. Así lo declaró formalmente Jesucristo en su Evangelio cuando dijo: «El que no está conmigo, está contra Mí.» Algunos han querido oponer a esa sentencia esta otra, que se lee en San Lucas: «El que no está contra vosotros, por vosotros es.» Cornelio Alápide y todos los expositores dicen que no hay oposición entre esas dos sentencias, porque la última debe entenderse así: El que en nada está contra vosotros, está por vosotros. Eso no se verifica en el neutral en religión, y por eso resulta siempre que el que no está con Jesucristo, está contra Él.

 

   Tiene Jesucristo la plenitud de autoridad sobre las naciones, los pueblos y los individuos, y puede imponer su ley a unos y otros con pleno derecho a ser obedecido. Las naciones, pues, los pueblos y los individuos que están neutrales y les sea indiferente el que Jesucristo sea o no sea obedecido, están contra Él, porque no le procuran una obediencia que le corresponde, y dejan que no se le rinda el homenaje que se le debe como a Soberano Señor de todo, y permiten hasta que se le insulte y desprecie

.

   Jesucristo tiene derecho a que todo sea para Él, para gloría suya, y todo, por consiguiente, debe ordenarse a ese fin en el gobierno de las naciones, de los pueblos, de las familias, y en la conducta de los individuos. Los que no procuren ese estado de cosas, aquéllos para quienes sea indiferente que se le dé o no se le dé gloría a Jesucristo, que se le reconozca o no por Soberano Señor de todo, que se le sirva o no se le sirva, están contra Jesucristo.

 

   De aquí se puede deducir que un Gobierno, aun cuando no dicte leyes de persecución contra la Iglesia de Jesucristo, con sólo el hecho de mostrarse indiferente para con ella, está ya contra Jesucristo. Esto se comprenderá mejor con un ejemplo.

 

   Supongamos que un hombre se presenta de repente en una, casa, y dirigiéndose puñal en mano a la señora de ella, le exige cuánto dinero guarda en sus arcas, so pena de hundirle el puñal en el pecho. Allí mismo está un hijo de la señora, fuerte y robusto, que puede, muy bien defender a su madre y librarla de aquel peligro; pero lejos de hacer eso, dice para sí: «Ahí se las arregle mi madre como pueda. Si la roban, que la roben; si no quiere dar el dinero y la matan, que la maten; nada tengo que ver en eso; observaré una conducta neutral ¿Quién no dirá, en este caso que ese hijo, en el mero hecho de no obrar a favor de su madre pudiendo hacerlo, obró contra su madre? Esto es indudable, porque la madre salió perjudicada por no haberla defendido su hijo. »

 

   Hace lo mismo un Gobierno que ve y observa los daños que se hacen a la Religión de Jesucristo, y dice como aquel hijo: «Ahí se las haya la Religión como pueda. Si se blasfema de Dios, que se blasfeme; si se propagan errores contrarios a sus doctrinas, que se propaguen; si se la borra de los corazones por la seducción, que se la borre; si desaparece totalmente de los pueblos, que desaparezca; si Jesucristo es olvidado por completo, me da lo mismo; no tengo que ver en eso. Yo he de permanecer neutral.» ¿Quién puede dudar, preguntamos de nuevo, de que ese Gobierno está contra Jesucristo?

 

   La misma doctrina se puede aplicar a los individuos que pueden y deben hacer algo por Jesucristo y no lo hacen.  Hoy se encuentran muchos de esos, que dicen muy frescos: no me meto en política; allá se las arreglen; que suba el que quiera; lo mismo me importa que manden unos como que manden otros. ¿Quién no ve que estos hombres están contra Jesucristo, puesto que nada les importa que suban al poder hombres que lo persigan en su Iglesia, en sus ministros y en sus cosas?

 

   Hay otros muchos de los que cada uno de ellos se explica de este modo: Sensible es todo lo que está pasando; grande es el peligro en que nos hallamos; los enemigos de Dios trabajan con ardor; pero ¡qué hemos de hacer! Yo con nadie pienso meterme; no es cuestión de indisponerse con nadie.

 

   Algunos o muchos de los que hablan de ese modo pueden hacer mucho por Jesucristo, o por su posición social, o por su talento, o porque disponen de no pocos recursos; no lo hacen y dejan que trabajen los enemigos de Jesucristo, con tal de que esos enemigos de Jesucristo sean amigos de ellos y no los persigan como hacen con el Divino Maestro: ¿Diremos que éstos están con Jesucristo, siendo amigos de sus enemigos y no oponiéndose a sus planes de guerra a Jesucristo, pudiendo hacerlo?

 

   Basta: esos neutrales están juzgados por Jesucristo con esta sentencia que dió contra ellos: «Quien no está conmigo, está contra Mí.»

 

CARTAS PASTORALES

CIRCULARES Y OTROS ESCRITOS

 

domingo, 13 de abril de 2025

La masonería revela sus intenciones.


 

   


   Como saben los lectores, esta muchacha, hasta hoy, temiendo que su belleza no fuera muy atractiva, se encerraba en logias y desde allí, envuelta en misteriosas sombras, ordenaba y obligaba a sus numerosos novios parlamentarios a cumplir sus órdenes.

 

   Pero con la aurora matutina del siglo XX, el reptil emergió de su cueva, y la luz luciferina de Acacia, su nuevo periódico oficial, apareció en toda su fealdad, proclamando a los cuatro vientos:

 

   «La masonería es una rama organizada del Partido Republicano contra la Iglesia Católica... La masonería es una iglesia contra la Iglesia; es contracatolicismo».

 

   El nuevo órgano de la masonería desenmascarada fue anunciado mediante una pastoral, en la que se expuso el programa de Acácia:

 

   «La lucha contra la enseñanza de la Iglesia católica y su disciplina es la principal preocupación de la mayoría de los masones franceses, belgas, italianos, españoles, portugueses (nótese bien) y sudamericanos»...

 

   «Esta situación –añade la circular– no es la misma en los países protestantes, porque la masonería no pretende descristianizar, sino descatolizar los países latinos, es decir, los católicos».


   No era necesario que Acácia nos dijera qué era la masonería, qué quería y de dónde venía. Todo esto ya lo sabíamos, y ya hemos desenmascarado sus secretos, muchas veces aquí, y en los periódicos católicos no había ninguna ignorancia al respecto.

 

   Todos los católicos sabíamos que esta gente solo podía venir del infierno y que de allí nada bueno podía salir. Pero es bueno saber, y renovar este audaz pasado de las logias luciferinas, para seguir tomando  precauciones, y advirtiendo a aquellos que  lo necesitan, estén siempre alertas.

 

«Voz de S. Antonio: Revista Mensual Ilustrada», Año 9, n° 2, febrero de 1903.