Católicos contra la masonería
jueves, 13 de febrero de 2025
sábado, 8 de febrero de 2025
EL SATANISMO EN LAS LOGIAS MASÓNICAS – Apostolado de la Prensa 1898.
Para
demostrar que así es, no hay necesidad de recurrir a las revelaciones de los
masones convertidos, que si en muchos, por la misericordia de Dios, son
sinceras, en otros pueden infundir sospechas, por creerlas hijas, o del deseo
de especular con narraciones estupendas que den más valor a su interesada
conversión, o del propósito de burlarse de los católicos, con evidente cinismo.
No; no hay necesidad de esos testimonios
para que quede patente y manifiesto que el satanismo es el culto secreto de la
masonería en algunos de sus altos grados, o mejor dicho, en algunas de sus
misteriosas reuniones, a que sólo asisten los verdaderamente iniciados en los
fines abominables de la secta condenada. Otros testimonios hay de cuya
veracidad no puede sospecharse por hallarse estampados en documentos no
destinados a la publicidad entre los profanos, ni aun entre la turba multa de
masones que sólo conocen de la secta lo que ésta quiere mostrarles, y a esos
testimonios vamos a acudir para que el punto objeto de las presentes líneas quede
dilucidado por completo y en términos que no permitan abrigar la menor sombra
de duda.
Comenzaremos por el testimonio de uno de los
jefes de la masonería, de más indiscutible autoridad en la secta, por Alberto Pike,
el soberano gran comendador que fué del supremo consejo de Charleston, de quien
han recibido los poderes que ostentan, casi todos los orientes europeos, entre
ellos el que en España presidió algún tiempo el actual presidente del Consejo
de ministros, D. Práxedes Mateo Sagasta. Leamos la definición del gran
arquitecto del Universo, que es el nombre con que en las logias se designa a la
divinidad que los masones adoran.
«El gran arquitecto del Universo —decía
Alberto Pike en el periódico masónico titulado La Chaine d'Union,
correspondiente al día 20 de Marzo de 1876— debe ser considerado, no como un
principio más o menos vago, sino como una personalidad viviente.»
Por aquí vemos que la masonería adora a un
ser viviente; pero vemos también que ese ser no es el Dios de cielos y tierra que
adoramos los católicos, porque si así fuera, es de entender que lo habría
declarado Alberto Pike de una manera terminante. ¿Cuál es, pues, el ser á quien
adora la masonería?
Sigamos copiando, y pronto saldremos de
dudas:
«El
genio del porvenir, nuestro dios —dice el masón Serafini, según la Revista de
la masonería italiana correspondiente a los años 1879-80, pag. 265-lleva en sí
el germen de la nueva ley del bien... Saludad al genio renovador, vosotros
todos los que sufrís. ¡Levantad vuestras frentes, hermanos míos, porque ya
llega a vosotros Satanás el Grande!»
Después de esta horrible revelación, hecha
por un masón no arrepentido, en uno de los periódicos oficiales de la infame secta,
toda duda respecto de quién es el ser viviente que según Alberto Pike adora la
masonería bajo el nombre de gran arquitecto del Universo, se desvanece. Mas
para que no se diga que nos agarramos a una declaración individual y aislada,
veamos lo que dijo el masón Gustavo Desmons en el Memorándum du Rite écossais
anden et accepté del oriente de Francia, correspondiente al año 1884, núm. 85,
pág. 48:
«Los dos campos están perfectamente
deslindados: el campo de Dios y el campo de Satanás.»
¿Lo
quieren nuestros lectores más claro todavía?
Pues lean lo que Adriano Lemmi, el sucesor
de Alberto Pike en la dirección de la masonería luciferiana, dijo en el banquete
masónico solsticial que se verificó en Ñapóles en Diciembre de 1892, tal y como
por aquel entonces lo refirieron los periódicos adictos a la masonería:
«Bebamos
– blasfemó – en honor del genio que ha inspirado a nuestro hermano Carducci un
himno inmortal..., el genio invencible, que es alma de la revolución.»
Digamos, por si alguno de nuestros lectores
lo ignora, que el himno inmortal á que se refería el masón Adriano Lemmi, es un
himno a Satanás compuesto por el infame Carducci.
MÁS
TESTIMONIOS.
La misma Revista de la masonería italiana,
más arriba citada, en su volumen correspondiente al año 1891, pág. 243,
escribía á propósito del himno satánico-carducciano:
«El
período de las lágrimas ha llegado para el Vaticano. Las puertas del infierno
han prevalecido. Satanás ha vencido y con él la rebelión, la fuerza vengadora
de la razón, y ha vencido per omnia saecula saeculorum»
Después de pruebas tan concluyentes, sólo
queda esta duda por resolver: ¿Tiene
la masonería organizada un culto a Satanás con templos apropiados y ceremonias
particulares?
A esta pregunta hemos de responder que la
existencia en la masonería del “rito paládico” es incuestionable; de ella dan testimonio
rituales impresos, en los que figuran como ceremonial de la admisión de la
mujer a los altos grados de la masonería femenina los ósculos indecentes al
macho cabrío, representación de Satanás en todas las escenas de brujería.
Pero hay más: un colaborador de la excelente
Revista antimasónica de Roma, de quien hemos tomado algunos datos para darlos a
conocer en esta sección, en testimonio de la verdad de nuestras afirmaciones,
denunció no hace mucho tiempo la existencia de un templo dedicado a Satanás en
el palacio Borghese de Roma, donde tienen su domicilio los centros directivos
de la masonería italiana.
El masón Ulises Bacci, uno de los
dignatarios del oriente de Roma, quiso desmentir la noticia en la prensa; pero
el colaborador de la Revista antimasónica mantuvo sus afirmaciones.
Para atemorizarle se le hizo saber que el
gran consejo de la masonería italiana iba a presentar ante los tribunales de
justicia una querella por difamación. Y efectivamente, el gran consejo citado
deliberó sobre el asunto y acordó...que no era oportuno presentar la querella. Excusamos
decir que el valiente colaborador de la Revista antimasónica sigue sosteniendo
sus afirmaciones y retando a los masones a que le desmientan.
Y los masones, ni que decir tiene, siguen
rehuyendo la cuestión bajo pretexto de que no es oportuno promover querellas sobre
el asunto, sin duda por aquello de que peor es meneallo (embrollarse).
jueves, 14 de noviembre de 2024
Origen talmúdico de la secta (masonería) – Por F. FERRARI BILLOCH
“La gran asociación cabalística conocida con
el nombre de MASONERIA” (De la revista masónica “Latomia”.)
“La cábala disidente es la obra de los
rabinos, que han falsificado la tradición talmúdica."
(Gougenot des
Mousseaux.)
Pero ¿de
dónde surgió y cómo surgió esa secta?
Muy vagos son los orígenes de la Masonería.
Los historiadores imparciales y los historiadores masónicos no se han puesto de
acuerdo — ¡ni se pondrán jamás!—. La
verdad es que no se le puede precisar su oscuro origen.
“La
Masonería —dicen ellos: Casard, Ragón, Clavel, Almeida, Des Etangs... — ha
nacido del odio del mal y del amor al bien (dualismo). Es, por consiguiente,
tan antigua como el hombre y durará mientras éste exista.”
Hay historiador masón que, de absurdo en absurdo,
supone nada menos que el primer hombre, Adán, es el fundador del Arte Real y
que enseñó a sus hijos la Geometría y artes conexas. La desfachatez de Oliver lleva
las estúpidas suposiciones de Anderson a situar el origen del masonismo en el
Paraíso Terrenal (¡ !) y hace de
Moisés un gran maestre — un Morayta, por
ejemplo — y de Josué un modestito hermano orador. Preguntádselo a cualquier
hermano, y con fe de masón os jurará que es verdad.
¿Por
ventura en el templo de la Logia Fraternidad Ibérica, de Sevilla, no aparecen
los nombres de Budha, Zoroastro, Pitágoras, Moisés, Solón, etc., etc., como
masones? En la desfachatez de apropiarse grandes figuras de la Historia no
tienen rival los hombres del mandil. ¡Si
hasta el desgraciado príncipe don Carlos, primogénito de Felipe II, lo
presentan como un mártir de la Masonería! Claro que el príncipe, como es
sabido, anduvo en relaciones con los herejes flamencos; pero ya veremos en el
momento oportuno cómo ese MONSTRUO
invisible de los PODERES OCULTOS
quiere envolver con su baba repugnante ¡¡nada
menos que el solio pontificio!!
Desde luego, la Masonería no es una
organización surgida esporádicamente. Se ha venido desarrollando poco a poco, y
tanto sus ideas como sus medios de acción le han sido transmitidos por una
porción de sociedades más o menos ocultas, y, por otra, se ha ido filtrando en
ciertas agrupaciones, que ha llegado a absorber, tomando de ellas lo que
consideraba necesario.
Orígenes judeocabalísticos de la Masonería. — Influencias
talmúdicas. —Cómputo del tiempo.
Toda
ella —su rito y sus procedimientos— está impregnada de primitivos misterios y
de simbolismo hebraico. Como organización de tipo ocultista, tiene raíces que
succionan en los misterios de los gimnosofistas de la India —Zoroastro, los
magos y los budhistas — y en las iniciaciones egipcias. Las pruebas que se
exigían para ser iniciado en los misterios de Isis y Osiris eran terribles,
complicadas y célebres. Los pocos que
salían ilesos de las pruebas físicas y tenían el suficiente valor para soportar las morales se igualaban
a los sacerdotes y gozaban de las
ventajas que pueden proporcionar la virtud y la ciencia. Esas pruebas, simbólicamente, han conservado todo su sentido, sin llegar al horror del
laberinto de Eleusis, en las actuales
iniciaciones de las logias. Para la Masonería, esos sacerdotes egipcios, sobre todo los de Menfis y Heliópolis, son los
primitivos hermanos, por lo que el caracterizado h :. Ragón exclama:
“¡Masones
de todos los ritos, he aquí a vuestros primeros fundadores: Indra, Zoroastro y
Budha!”
A pesar de esa retumbante afirmación, ya
veremos lo que hay debajo de tal pretensión.
Desde luego, la celebridad de los misterios
egipcios excitó vivo interés. En ellos vinieron a instruirse Orfeo, Thales,
Solón, Pitágoras, Licurgo y Moisés. Las enseñanzas de los magos se conservaron
en el pueblo judío hasta en tiempos de Salomón, y a través de la leyenda del
maestro Hiram —una fábula de triple
sentido: religioso, político y social — ha pasado el espíritu esotérico de
aquellas ceremonias rituálicas a las logias masónicas actuales, y en las
tenidas de iniciación el neófito presta ante el Mistagogo, hoy el venerable,
juramento de guardar el secreto, como se hacía al comenzar la iniciación
gnóstica.
De aquí también que los ritos y símbolos más
o menos tenebrosos de la Masonería y de otras sociedades esotéricas recuerden constantemente
la cábala y el judaismo. Los masones —
es lo primero que se dice al neófito en el discurso de bienvenida que pronuncia
el hermano orador — persiguen la reconstrucción del templo de Jerusalén,
reconstrucción que simboliza la obra moral que pretenden realizar.
En el capítulo El mito de Hiram y la
hipótesis judeocabalística en Masonería dice la revista masónica Latomia (Esta
revista, editada por la logia madrileña La Unión, se presenta como uno de los
“orgullos” de la Masonería española. Llegan a centenares las cartas recibidas
de todas las logias del mundo felicitando a La Unión por el tono de prestancia
intelectual que ha logrado darle. Entre tantos parabienes hay también la
protesta de altos grados, por entender que en algunas cuestiones se levanta
demasiado la punta del velo que encubre los secretos de la secta.):
“Si el Talmud es el alma del judío, la
cábala, cuyo código fundamental es el zohar, es el alma del Talmud. En los
campamentos antisemitas y espiritualistas hay a ese respecto una opinión
formada desde hace mucho tiempo. Dos
especies existen de cábala: la antigua y la farisaica.
Los rabinos hacían derivar la antigua de Moisés. El sentido oculto
de la Torah sería revelado por Yahvé en la montaña de Sinaí al propio Moisés,
que la transmitiría a Josué, y que los doctores de la ley conservarían intacta.
Durante el cautiverio de Babilonia se hicieron en la vieja tradición
infiltraciones de carácter abstruso, y en los últimos tiempos de Jerusalén los
rabinos convirtieron la teología mística en talmúdica, enseñanza oral que
desnaturalizaron con adaptaciones hechas de las filosofías orientales y muy
particularmente del panteísmo y del sabeísmo persa. Tal fué la iniciación de la cábala
farisaica.
Renovada ésta por los rabinos del siglo II y III, dió
origen a la magia y a las sociedades secretas. La cábala es la
madre de las sociedades secretas, y extirpada violentamente por las prescripciones
antitemplaristas, sus doctrinas y sus ritos se refugiaron en las doctrinas y
los ritos conocidos aún de la Masonería antigua y moderna. La gran asociación
cabalística conocida en Europa con el nombre de Masonería aparece en el mundo
en el momento en que la protesta contra la Iglesia acaba de escindir la unidad
cristiana. Nótese de paso que uno de los
más talentosos prosélitos de Martín Lutero era el ferviente cabalista
Reuchlin. Todas las religiones verdaderamente dogmáticas han salido
de la cábala y a ella vuelven. Lo que hay de científico y grandioso en los
sueños religiosos de todos los iluminados
—Jacobo Boehme, Swedenborg, Blake, Saint-Martin, etcétera — de la cábala
proceden. Todas
las asociaciones masónicas le deben sus secretos y sus símbolos. La doctrina
cabalística es el dogma de la alta magia.
Otro argumento probativo del origen
talmúdico de la Masonería se deduce de su lenguaje simbólico. La hipótesis del
origen judeocabalístico de la Masonería goza fueros de auténtica. Sería difícil
— dice Bertrand en L’occultisme anden et
moderne — dudar de los lazos de parentesco que existen entre la Francmasonería,
de cualquier rito que sea, y el judaismo procedente de la cábala farisaica. Y
para aquellos a quienes estas pruebas no basten presentaremos otras más
perentorias.
¿Cuál
es el medio que nos sirve para distinguir a los pueblos de distinta raza? ¿La
lengua? Pues bien: la Masonería nunca dejó de hablar la lengua del Talmud.
La palabra de paso del rito francés es para el grado del maestro Tubalcain, y
la palabra sagrada, Jakin, nombre de las dos columnas del templo de Salomón.
Booz es la palabra sagrada del rito escocés para el grado de aprendiz —se pronuncia Bogaz en hebreo (1) —. Para el grado de maestro del rito francés
se adoptó Giblin como palabra de paso, que hace recordar a los giblinos que
Salomón empleó para tallar las piedras, en la construcción del templo.
En
las logias de adopción, o Masonería de mujeres, para la recepción de una
maestra, el cuadro representa: primero, la escala de la maestra; segundo, la
torre de Babel; tercero, José en la cisterna; cuarto, el sueño de Jacob;
quinto, la mujer de Loth transformada en estatua de sal; sexto, el incendio de Sodoma;
séptimo, el sacrificio de Abraham; octavo, dos copas inflamadas; noveno, el
arca de Noé sobre el monte Ararat, etcétera, etc. Babel es la palabra de paso,
y Havt-jair la palabra sagrada. En hebreo, Havot-Jair significa oppida
iluminationis. En el grado de maestra perfecta, el gran maestre representa a Moisés
y la gran maestra a su mujer, Séphora. Al hermano depositario se le llama
Aaron. La palabra de paso es Beth-Abara, del hebreo Beth-Hébet; la palabra
sagrada, Achitob, de Ahhitoub.
Para el grado de elegida, sublime escocesa,
el maestro tiene el mismo nombre del sumo sacerdote Eliacin, gobernador de
Bethulia; el primer vigilante se llama Osias, príncipe de Judá; la hermana
recipiendaria toma el nombre de Judith. Cuando se recibe al maestro secreto de
los grados capitulares escoceses, la logia simboliza el Santo de los Santos. El
venerable representa al rey Salomón, y la vigilante toma el título de inspector
con el nombre de Adonhiram. Ziza es la palabra de paso. Era el nombre del hijo
de Jonatán. Fué escogida para palabra sagrada la letra Iod; tomada en el
sentido cabalístico, significa Dios, principio, unidad. En la recepción de
maestro perfecto, el venerable personifica a Adonhiram, hijo de Abda. El
vigilante se llama Stfkin, y el introductor, Zerbal. La primera palabra de paso
es Zerbal, nombre del comandante de las guardias de Hiron, rey de Tiro. La
palabra sagrada es Joah, por Jehovah.
La Masonería adoniramita presenta idénticos
caracteres. Ejemplo: para el grado de maestro perfecto, la palabra de paso es Monte Líbano, y la sagrada, Jehová. En el
rito de Misraim, que se compone de noventa grados, no hay palabra ni de paso ni
sagrada que no provenga del Talmud. La misma observación puede hacerse con el
rito de Menphis. La Masonería de los mohabitas o caballeros prusianos reteja
también con palabras hebreas. Tomando el índice de la mano derecha y
apretándolo con el pulgar, el retejado dice Sem, y el examinador, haciendo igual
toque, pronuncia la palabra Cham. Se repite el toque y se pronuncia la palabra
Jafet. La palabra de paso, pronunciada tres veces con tono lúgubre y lento, es
Phaleg.
EL CÓMPUTO DEL TIEMPO.
“Los francmasones,
como los judíos, hacen el cómputo del tiempo no por la nueva era, sino a partir
del primero de marzo, que es para ellos el comienzo del año. Y no dicen marzo, abril,
mayo, etc., sino misan, jiar, sivan, thamuz, ab, elul, thischri, marchhescvan,
kislev, tebeth, shebat y adar.”
Era conveniente demostrar con textos
masónicos que las logias están impregnadas, en lo externo, del espíritu del
judaismo talmúdico.
(1) Queda ya dicho que entre las felicitaciones
recibidas por la Logia La Unión figuraban no pocas protestas de aquellos “talleres” que mantienen un criterio
cerrado y ortodoxo. Véase, por ejemplo, esa interesante “plancha” de la Logia Tánger, número 45. Dice:
“Vall:.
De Tánger (Marruecos). 9 de julio de 1933 (Era vulgar). —A la Resp :. Log:. La
Unión, número 88.— Wal:. de Madrid.—V:. MM:. Y QQ:. HH:. Les comunicamos que
este “taller”, en su “tenida” celebrada el 6 del actual, consideró nefasta para
la Masonería a vuestra publicación LATOMIA, al insertar en la misma y con ello
dar publicidad al mundo profano de NUESTRAS PALABRAS SAGRADAS Y OTROS SECRETOS,
LOS CUALES PROMETEMOS SOLEMNEMENTE NO REVELAR NI AUN A NUESTROS MISMOS HH:. AL
INICIARNOS Y EN TODOS NUESTROS ACTOS. Les rogamos, pues, nos comuniquéis en
virtud DE QUE AUTORIZACION os servís cometer tales anomalías, pues esto está
fuera de nuestros Reglamentos, y, como ya lo decimos más arriba, al llegar tales
conocimientos al mundo pro fano, nos vemos profanamente vendidos y perjudicada
nuestra augusta Orden. Vuestra publicación para el mundo masón está
profusamente redactada, y es por lo tanto también educativa; pero por lo mismo,
es nuestro entender que no deben llegar tales conocimientos al mundo profano.
Rogamos nos ilustréis sobre el particular. Recibid, venerable maestro y
queridos hermanos, el triple abrazo fraternal y ósculo de paz que por nuestro
conducto os envían todos los obreros de este “taller”. — El venerable maestro
Juan Pérez; el secretario guardasellos, Benítez.” (Firmado
y sellado.)
Esta logia que EXIGE es de Tánger. Lo mismo EXIGEN
logias de América que de Francia, Suiza, Luxemburgo, etc.
¿Y
quién puede dar o negar esa AUTORIZACION? SOLO UN PODER QUE DESDE LUEGO NO
RESIDE EN ESPAÑA. ¡Y los ministros
masones están sometidos a ese PODER! ¡Y los GOBIERNOS MASONES están sometidos a
ese PODER!
¡Asi
tuvo que aguantar nuestra Patria el turbulento bienio social- azañista-masónico!
“LA
MASONERÍA, AL DESCUBIERTO”
F.
FERRARI BILLOCH
31
de enero de 1936.
viernes, 25 de octubre de 2024
jueves, 10 de octubre de 2024
María reina sobre los poderes de las tinieblas. Año 1908.
La
Virgen María enemiga de Satanás, y de la secta satánica llamada “Masonería”
En
nuestros días no se ataca sólo un punto del dogma, sino toda la fe, todo el
Decálogo, todo el Evangelio, toda la religión revelada y natural. Ésta no es la
vieja herejía que conservó parte del “Credo”; ni siquiera es deísmo; ¡Es el ateísmo,
es la acumulación de todos los errores juntos! Satanás se convierte hoy en
perseguidor: dondequiera que puede oprimir las conciencias, mata la libertad.
Él arroja barro a todo lo que es más precioso y sagrado para nuestro corazón.
Y
para realizar con mayor seguridad su obra de odio, Satanás ha dado origen a una
secta, a la que anima con su espíritu; es una secta verdaderamente infernal
llamada “MASONERÍA”, fundada por los discípulos de Satán. Una logía masónica
Varsovia, llamada “Pensamiento Independiente”, blasfema contra la Divinidad de
Cristo y la Inmaculada Virgen María. En el pasado, cuando la Iglesia condenaba
una herejía, el clero y el pueblo la maldecían. ¡Hoy, hermanos, maldigamos con
valentía esta gran herejía satánica, llamada masonería!
Escuchemos
lo que dice San Juan en el Apocalipsis. Cuando habla sobre “La Bestia” que
surge de la tierra firme (El Falso profeta) y de la bestia de mar (El Anticristo).
Satanás es el dragón apocalíptico, y bien podemos decir que la masonería es su
instrumento en la tierra. San Juan dice: El dragón le dio un poder terrible, “El
dragón le dio su poder y gran autoridad”. Sus seguidores y admiradores, dicen:
¿Quién como la bestia? ¿Y quién podrá luchar contra ella? Bien podemos decir,
que estás palabras de Juan se pueden aplicar a la masonería, es la bestia de la
tierra que recibe el poder del dragón, Satanás, a quién adoran los masones. Hermanos, ¿no son éstas las prefiguraciones de
nuestros días? ¿No es la masonería como una deidad monstruosa, temida por los
católicos timoratos, a quien los ateos llevan incienso? ¿No creó acaso,
masonería una religión, y un culto a Satanás? ¿No exclaman sus adoradores con
confianza exagerada: ¿Quién es como nuestra secta? ¿Quién podrá resistirla?
¡Quiere reinar y reinará! Quiere matar a Dios, a su Cristo, a la Santísima
Virgen, y a la Iglesia Católica en los corazones de los hombres, y lo están
logrando en muchas almas!
¡Esta
es “La Bestia”! “Y abrió su boca, dice San Juan, para blasfemar contra Dios,
para blasfemar de su nombre y de su templo”. El templo de Dios es la Iglesia,
porque tiene la gracia de Dios, que da al mundo. El papado es el templo de Dios,
porque tiene la verdad infalible de Dios, que da al mundo. El santuario de Dios
es la santísima Eucaristía, porque contiene el Cuerpo de Dios y lo entrega al
mundo. La Virgen Inmaculada es templo de Dios, porque llevó en su seno la Palabra
de Dios y la entrega al mundo. Contra estos templos se levanta esta voz de
Satanás, el Dragon, y las logias lo secundan en estas blasfemias, como la bestia
que recibe del dragón.
Y como no es fácil atacar a Jesús y María que están en el cielo, la bestia vuelve su furia sobre Sus fieles servidores en la tierra. Donde puede los encarcela y los mata; y cuando no puede hacerlo, al menos los arruina: “Nadie, dice San Juan, puede comprar ni vender, excepto el que tiene la marca o el nombre de la bestia”. ¿No es ésta nuestra historia? ¿Quién persigue a la Iglesia de Dios hoy? ¿Quién muestra la intolerancia de la forma más terrible? ¿Quién crucifica nuevamente a cristo, en nombre de una la falsa libertad? ¿Cómo Cristo en el Gólgota, así sufra la iglesia hoy? ¿Quién piensa en privar a los católicos de todo para que no puedan conseguir ni un pedazo de pan, quién llena las cárceles con ellos? La Bestia (de la tierra) – la ¡Masonería!
viernes, 6 de septiembre de 2024
“Más Allá de la Masonería” Revisión del libro “Blood on the Altar” (Sangre Sobre el Altar)
En el momento en que se daba comienzo al Concilio Vaticano II (Octubre de 1962), una sociedad secreta muy poco conocida, la Ordo Templis Orientis (Orden del Templo de Oriente) (OTO), realizó una ceremonia a fin de celebrar la apertura del Concilio.
El
icono oculto de la OTO, el “Stele of Revealing” (Estela de Revelación):
“Estela: Una losa
de piedra o un trozo de madera con una inscripción o diseño que fue usado como
un monumento o jalón de una sepultura. En particular la Estela de Revelación es
un objeto religioso egipcio que data de la época de la dinastía 26a. Se trata
de una de una madera (de 31 x 51.5 cm), revestida con estuco y pintado con
escenas mitológicas y escritura jeroglífica. Fue hecho para conmemorar la
muerte de un sacerdote de Tebas, consagrado al Dios Mentu, llamado
Ankh-f-n-khonsu. Aunque muchos objetos fueran típicamente sellados dentro de la
tumba junto con el cuerpo, objetos funerarios como éste fueron colocados fuera
de la tumba como un punto focal para los ofrecimientos dados por amigos y
parientes del difunto. Después de descubrir este Stele en un museo en El Cairo,
Crowley
recibió la comunicación mística conocida
como el Libro de la Ley.” Fue
llevado desde Hamburgo a través de Alemania hasta Zurich y luego hacia Stein,
donde se lo guardó en la capilla de la OTO, mientras resonaban las campanas,
llamando a un ritual gnóstico (Pág. 103).
Simplemente ¿qué es esta Orden de los Templarios Orientales? Y ¿qué
conocimiento previo tenía de los planes del Concilio que los llevó a celebrar
su apertura?
Estas
preguntas están contestadas en el libro Blood on the Altar, ya que Craig Heimbichner
desenmaraña la historia y el funcionamiento de lo que él denomina la sociedad
secreta más peligrosa del mundo, el
poder detrás del Gobierno Invisible o Criptocracia (Crypto-cracy).
La Criptocracia está involucrada en la transformación
o “el
procesamiento alquímico” de la conciencias de las masas, mediante la
manipulación psicológica de la mente. Con la ayuda de las sociedades secretas, se
realizan pruebas, se miden los resultados y se “diseñan” los acontecimientos mundiales (Págs. 5-6, 15, 137). El
objeto es que las masas vivan de manera controlada, como si fueran títeres del
Nuevo Orden Mundial Masónico.
La OTO,
instituida hace un siglo, conforma el “colegio de graduados” de la masonería, y
se autodenomina la “Academia de la Masonería”. Contiene a todos los grados de
la masonería y del iluminismo y es la más alta sociedad secreta para la elite
de la masonería.
Como organización internacional, la OTO es
una organización “religiosa” que, en
EE. UU., se encuentra exenta de impuestos (Págs. 13-14, 25, 76, 87, 91-92). Los
escritos de quien por mucho tiempo fue su cabeza, el agente de inteligencia
británico y satanista Aleister Crowley
(fallecido en 1947), quien se hacía llamar la Gran Bestia 666, reveló que la OTO se funda en el satanismo: Aleister
Crowley “ha sido una
referencia constante en determinados ambientes de la contracultura anglosajona
contemporánea. Por ejemplo, en el ámbito musical, donde los Beatles, Rolling
Stones, Ozzy Osbourne o Daryl Hall han reivindicado su figura y/o su mensaje a
través de sus canciones”. (Koch, Paul H.; “Illuminati”; Ed. Planeta; Buenos
Aires; Pág. 146 y 147).
Crowley llamaba a Satán “mi señor” y decía,
refiriéndose a la OTO: “No tenemos escrúpulos en restaurar la “adoración al
diablo” (Pág. 28). Sin embargo, en la OTO, la adoración al diablo no se realiza
abiertamente bajo el nombre de Satán, sino subrepticiamente bajo el nombre del
ídolo satánico con cabeza de cabra: Bafomet. También
denominado León y Serpiente, Bafomet es adorado como Dios en las misas
gnósticas, que es la liturgia central de la OTO (Págs. 29-30).
La misa gnóstica,
ideada por Crowley, no es una misa negra, es decir, una Misa Católica
invertida, sino una parodia blasfema de la Misa Católica (Pág. 15). Es muy
importante entender que las raíces de la masonería se entrelazan con el
judaísmo, lo cual nos ayuda a ver la mano de la masonería detrás los
judaizantes de la Iglesia Católica.
Heimbichner afirma que toda la masonería está subordinada al judaísmo. Un “operativo clave” (Se refiere a Félix Lazerus Pinkus (1881-1947), quien además se desempeñó como presidente de la Unión de Sionistas de Zurich) en la institución de la OTO, fue un miembro activo de la B’nai B’rith, que es la masonería judía (Pág. 89).
miércoles, 14 de agosto de 2024
EL LIBERALISMO ES MASÓNICO, ES DECIR, “ANTICATÓLICO”.
Los dos
significados de la palabra “liberal”.
Liberal, de la palabra latina liberalis, se
dice de aquel que es generoso (capaz de “liberalidades”) y, más generalmente,
de todo lo que es digno de una persona de condición libre, en oposición a la
condición de esclavo. Liberales artes o doctrinae, las “artes liberales”, es la
erudición. Este primer significado sobrevive más o menos en la expresión: las “profesiones
liberales” (abogado, médico, arquitecto, escribano, etc.), es decir las que se
ejercen más libremente que las profesiones asalariadas. La liberalidad es ya
sea tener la disposición a dar generosamente, ya sea el don mismo hecho con
generosidad. Ser liberal, en el sentido que emplean esta palabra Bossuet,
Moliere y La Fontaine, es lo contrario de ser mezquino o avaro.
Este primer significado no hace ninguna
referencia a una doctrina política o moral particular.
El segundo significado es ideológico. El
liberal es entonces un partidario del liberalismo, doctrina a la vez económica,
moral, política, religiosa, que hace de la libertad el principio director
(supremo o inclusive único) de la vida individual o colectiva.
Ideología a la vez filosófica y religiosa,
política y moral, económica y social, el liberalismo encuentra resumida su
expresión más definitiva en el himno que una jerarquía masónica hacía cantar en
1984 a las organizaciones católicas en el momento de las manifestaciones por la
libertad escolar: “Libertad, creo que tú
eres la única verdad.”
El primer
error del liberalismo.
Haciendo de la libertad el principio
supremo o único de la organización política y social, el liberalismo comete el
error de no reconocer su justo lugar a otros principios, iguales o superiores:
entre otros el principio nacional, enaltecido por el nacionalismo, ya que ubica
el bien común nacional por encima de los intereses particulares.
El segundo
error del liberalismo.
Pero, además, la libertad de la cual el
liberalismo hace su principio supremo no es cualquier libertad abstracta o
concreta. Es una cierta libertad: la entendida en un sentido muy determinado,
aquel de la “declaración de los derechos
del hombre” de 1789.
Los derechos del hombre.
lunes, 12 de agosto de 2024
LA COMUNION RECIBIDA DE PIE, Y LA HOSTIA PUESTA EN LA MANO, SON EL TRIUNFO DE LA MASONERIA.
Revista
Claves, Febrero 1993 (Tomado de la
Revista «Qué Pasa», de Madrid, 26 de abril de 76)
¿Cuáles son en realidad las auténticas
raíces de este mal (Comunión en la mano, recibida de pie, etcétera)? Hurgando
más, y con documentos fehacientes en la mano, les diré que en los años 1928 y
1929, las circunstancias de la vida hicieron que cayeran en mis manos y pude
examinarlos de cerca, documentos masones altamente comprometedores, tanto en
político como en lo religioso. Entre los varios que tuve ocasión de examinar,
citaré la obra «La Creation» de Jacques de Boyer (1820), en la que por primera
vez se lee lo del punto «z» o de convergencia entre un «dios» que se está
haciendo y el cosmos que en constante evolución va a su encuentro. (N. de T.
Por lo visto Teilhard no era nada original)... Pero lo que más nos interesa
ahora es el «Epistolario Guaita-Rocca-Encausse». (N. de T. Recordemos que el
Abate Rocca fue uno de los infiltrados clérigos-masones más notables de su
siglo, y que no se escondía para proclamar los planes de la masonería sobre la
Iglesia. Escribió entre otras obras, «Glorioso Centenario» sobre estos
planes)... En él aparece una carta fechada el año 1888 de Estanislao de Guaita,
llamado el Mago Negro o poeta de Satanás, a Pablo Rocca, (eminencia gris de las
logias, grado 33 de la Masonería), y en uno de sus párrafos dice así:
«Hemos de trabajar activamente para lograr
que en los templos romanos se comulgue de pie. El día que lo consigamos,
nuestro triunfo estará asegurado».
En el mismo año Pablo Rocca le contesta, y
al hacer alusión a dicho párrafo, le dice:
«Estoy totalmente de acuerdo con sus puntos
de vista, pero será conveniente pasar rápidamente a una segunda fase, dando el
pan en la mano a esos antropófagos fanáticos».
El ex-canónigo de Perpignan sabe que con la
comunión en la mano se arrancará el «fanatismo» (léase fe teologal) del corazón
de los «romanistas». Estamos ya en 1889, y Guaita le contesta de nuevo:
«Con estos dos logros, el resto caerá como
fruta madura puesto que la Eucaristía es SOLAMENTE ESTO; UN AGAPE-SIMBOLO DE LA
FILANTROPIA UNIVERSAL».
Pocos años más tarde, sería el ex-abate
Melinge quien escribiera:
«El Presidente de la Asamblea pondrá sobre
la mesa ritual la copa llena de pan y el jarro lleno de vino, para que los
hermanos se sirvan ellos mismos a discreción, puesto que solamente ESO ES LA
EUCARISTIA: AGAPE-SIMBOLO DE LA FILANTROPIA UNIVERSAL».
Cuando a principios del presente siglo los
modernistas se acercaron al Papa San Pío X pidiéndole conceder la Comunión de
pie, alegando ya entonces que los israelitas comieron de pie el cordero
pascual, símbolo o promesa de la Eucaristía, el Papa les contestó con esta
frase lapidaria:
«LOS SIMBOLOS Y PROMESAS SE ESPERAN DE PIE,
MAS LA REALIDAD SE RECIBE YA CON AMOR Y DE RODILLAS».
miércoles, 12 de junio de 2024
domingo, 19 de mayo de 2024
LA ALTA VENTA DE LA MASONERIA ITALIANA – Por Jacques Crétineau-Joly. (Primera parte)
Nota de Nicky Pío: Esta
breve obra la voy a publicar en partes, no es muy larga, sólo les recomiendo
leerla con detenimiento.
En 1825 una Comisión especial nombrada por
S. S. León XII y presidida por Mons. Tomás Bernetti, gobernador de Roma,
condenó a muerte, por varios asesinatos cometidos a traición, a dos
carbonarios: Angel Targhini y Leónidas Montanari.
Sin embargo, se les
comunicó que en atención al Jubileo que se estaba celebrando, esa pena se les
conmutaría si pedían perdón y se reconciliaban con la Iglesia y con el Cielo.
Camino del cadalso, varios sacerdotes
amonestan con suavidad a los sentenciados, que permanecen obstinados.
Ya ante el verdugo, mientras un gentío
inmenso reza arrodillado, Targhini grita: “Pueblo, muero inocente, francmasón,
carbonario e impenitente”. Y es decapitado.
Montanari tomó entre sus manos la cabeza de
su compañero ajusticiado y les dijo a los sacerdotes que lo exhortaban: “Esto;
es una cabeza de una adormidera que acaba de ser cortada”.
Los diarios de Francia y de Inglaterra
aprovecharon la ocasión para acusar a la Santa Sede de crueldad y de
“represión” y para glorificar como mártires a los dos vulgares asesinos.
Mientras tanto, el jefe de la Alta Venta le
escribe a uno de sus cómplices, Vindice, la siguiente carta, con su seudónimo
de Nubius:
“He asistido con la ciudad entera a la ejecución de Targhini y de Montanari; pero los prefiero muertos que vivos. El complot que locamente habían preparado con el fin de inspirar el terror no podía tener éxito, y pudo habernos comprometido; pero su muerte rescata estos pecadillos. Han caído con valor, y este espectáculo fructificará. Gritar a voz en cuello, en la plaza del Pueblo en Roma, en la ciudad madre del Catolicismo, en la cara del verdugo que os coge y del pueblo que os mira, que se muere inocente, francmasón e impenitente, es algo admirable: tanto más admirable cuanto que es la primera vez que semejante cosa ocurre. Montanari y Targhini son dignos de nuestro martirologio, puesto que no se dignaron aceptar ni el perdón ni la reconciliación con el Cielo. Hasta este día, los condenados, puestos en capilla, lloraban de arrepentimiento, a fin de tocar el alma del Vicario de las misericordias. Y éstos no han querido saber nada de las felicidades celestes, y su muerte de réprobos ha producido un magnífico efecto en las masas. Esto es una primera proclamación de las Sociedades Secretas y una toma de posesión de las almas.”
martes, 7 de mayo de 2024
Carta sobre los judíos y la masonería que recibió Agustín Barruel de Juan Bautista Simonini.
Copia de una carta; que
yo, Agustín Barruel, canónigo honorario de Nuestra. Señora, recibí en París, el
20 de agosto de 1806.
Florencia, 19 agosto de
1806.
Muy señor mío: Hace pocos meses tuve por
casualidad la dicha de leer vuestra excelente obra titulada: Memorias de los
jacobinos, que he leído, o mejor dicho devorado con indecible placer, y de la que
he sacado grande utilidad y mayores enseñanzas para mí propia conducta, tanto
más cuanto que en ella he encontrado pintadas infinidad de cosas de que en el
curso de mi vida he sido testigo ocular, aunque sin comprenderlas del todo.
Recibid, señor, por todo ello de este ignorante militar, que tal lo soy, las
más sinceras felicitaciones por vuestra obra, que con justo título puede
llamarse la obra por excelencia del pasado siglo. ¡Ah, qué bien habéis quitado
la careta a esas sectas infernales, que preparan los caminos del anticristo y
son las enemigas implacables, no sólo de la religión cristiana, sino también de
todo culto, de toda sociedad y de todo orden!
“Hay sin embargo entre esas sectas una, a la
que no os habéis referido sino muy de pasada, quizá porque es la más conocida,
y en este concepto la menos temible; aunque en mi opinión es hoy el poder más
formidable, si se consideran sus inmensas riquezas y la protección de que goza
en casi todos los Estados de Europa. Ya comprenderéis que me refiero a la secta
judía. Parece en un todo enemiga y separada de las demás; pero realmente no lo
es. En efecto, basta que cualquiera de ellas se declare enemiga del nombre
cristiano, para que el judaismo la favorezca, la auxilie y la proteja. ¿No le
hemos visto y no le vemos todavía ahora prodigar el oro y la plata para sostener
y dirigir a esos modernos sofistas, francmasones, jacobinos e iluminados? Los
judíos, por consiguiente, no forman con todos los otros sectarios si no una sola
asociación para aniquilar, a ser posible, el nombre cristiano. Y no creáis, señor,
que en esto exagero lo más mínimo; pues yo no sostengo sobre este punto nada,
que no me haya sido declarado por los mismos judíos, y ved de qué manera:
Cuando el Piamonte, de donde yo soy nativo,
se hallaba en revolución, tuve ocasión de frecuentar el trato y tener confianza
con ellos aunque ellos fueron los primeros en buscarme; y como yo entonces
escrupulizaba poco, afecté estrechar con ellos grande amistad, y llegué a
decirles, suplicándoles el más rigurosa secreto, que había nacido en Liorna de
familia judía; que muy pequeño todavía, había sido educado por no sé quién que ni
siquiera sabía si había sido o no bautizado, y que a pesar de vivir y obrar
exteriormente como católico en mi corazón pensaba como los de mi nación, por los
que había conservado siempre tierno y secreto amor. Entonces ellos me hicieron
los mayores ofrecimientos y me franquearon toda su confianza. Me prometieron el
ascenso de general, si me prestaba a entrar en la secta de los francmasones; me
enseñaron grandes cantidades de oro y plata que distribuían, me decían, entre
los que abrazaban su partido, y se empeñaron en regalarme tres armas adornadas
con las insignias de la francmasonería, que yo acepté para no disgustarlos y
animarlos a que me dijeran sus secretos. He aquí lo que los principales y más
ricos judíos me descubrieron en diferentes ocasiones.
1° Que
Manes y el infame Viejo o anciano de la Montaña habían salido de su nación;
2° Que la
francmasonería y la secta de los iluminados fueron fundadas por dos judíos,
cuyos nombres me dijeron más que por desgracia se me han borrado de la memoria;
3° Que de ellos, en una palabra, habían tomado origen todas las sectas anticristianas, tan numerosas al presente, y cuyos afiliados ascendían a muchos millones de ambos sexos, de todo estado, categoría y condición;
II. El Reino de Satanás — la Francmasonería y el Liberalismo – Por Pedro Schumacher, Obispo de Portoviejo.
El Reino de Satanás.
“En nuestra época
parece que los fautores del mal se han unido en Inmenso esfuerzo, a impulso y con
ayuda de una sociedad esparcida en gran número de lugares y vigorosamente
organizada, la francmasonería.”
“Los que tomando nombre de Libertad se
llaman a sí mismos Liberales, son imitadores de Lucifer,
aquel cuyo nefando grito es: “¡No serviré!”
(Palabras de León Xlll.)
1. ¿Existe en el
mundo un reino de Satanás?
Hay un reino de Satanás
en el mundo como lo declara repetidas veces Jesucristo: “Llega el príncipe de este
mundo y en mí no tiene parte alguna” (s. Juan 14, 30.) “El príncipe de este
mundo ya está juzgado.” (Ibid. 16, 11.)
2. ¿Quiénes forman el reino de Satanás?
El reino de Satanás se compone de todos los
que hacen la guerra a Dios y a su santa Iglesia, siguiendo el ejemplo de Lucifer, quien se alzó contra el Señor diciendo:
“¡No serviré!”
3. ¿Qué nombre toman los que en el día
siguen la bandera del ángel rebelde?
Los enemigos más declarados del reino de
Dios forman en el día de hoy una sociedad oculta o secreta que se llama francmasonería, con la cual está íntimamente unida
la secta del liberalismo, porque tiene el
mismo fin y los mismos principios.
4. ¿Cuál es el
fin característico de las sectas masónicas y liberales?
El fin de estas sectas es separar al hombre
de Dios y destruir la autoridad de la Iglesia católica.
5. ¿Qué
diferencia hay entre los masones y la secta liberal?
Los masones se tienen escondidos y no
quieren ser conocidos; la secta liberal por lo contrario se manifiesta públicamente,
ofreciendo a los pueblos progreso, civilización y felicidad nunca vista, con
tal que se separen de la Iglesia de Dios.
Del mismo modo engañó Satanás a nuestros primeros padres, ofreciéndoles
que llegarían a ser iguales a Dios negándole la obediencia.
6. ¿Cuál es el
medio principal que los masones emplean para combatir a la Iglesia?
El medio principal que
los masones emplean para destruir la religión de Jesucristo es desacreditar a
los sacerdotes valiéndose de la calumnia y de la
mentira.
“Preciso es mentir como diablos, decía Voltaire, pues siempre queda algo.”
7. ¿Cómo procede
la secta del liberalismo para destruir la autoridad de Dios?
El liberalismo quiere persuadirnos de que el hombre no tiene otra ley que su propia voluntad; que no depende de Dios ni de la Iglesia; de esta manera entiende la libertad que ofrece a los pueblos.